sábado, 26 de mayo de 2012

Nueva datación de flautas auriñacienses (43.000 BP)


El panorama que se dibuja en Europa para la transición Paleolítico medio – Paleolítico superior y la aparición del comportamiento moderno es cada vez más complejo, poniendo en duda alguna de las certezas aceptadas. A los nuevos y sorprendes descubrimientos que se van acumulando casi semanalmente hay que sumarle los problemas metodológicos en las dataciones con C14 de los yacimientos, abriéndose una brecha entre las dataciones obtenidas recientemente y las fechas antiguas, poniendo en duda la validez de estas últimas.

Esta vez la sorpresa llega de la mano de la revista de carácter científico “Journal of Human Evolution”, en la cual se publica un nuevo estudio sobre las dataciones por C14 de la cueva alemana de Geissenklösterle (Jura de Suabia) en la que se propone un inicio temprano de las industrias auriñàcienses fechado en 42.000-43.000 BP. Este tecnocomplejo es la primera “cultura” asociada al Hombre Anatómicamente Moderno en Europa y conlleva la profusión de la talla laminar en la industria lítica, abundante industria ósea y la generalización de las representaciones paleolíticas, ya sea en soporte parietal o mobiliar, es decir, la configuración de un mundo inequívocamente simbólico.

Entre el registro arqueológico datado en el cueva alemana cabe destacar abundantes elementos (ya conocidos) de adorno, representaciones figurativas y algunas flautas que se constituyen como algunos de los instrumentos musicales más antiguos conocidos hasta el momento a partir de las nuevas fechas. La dataciones se realizaron a partir de los huesos asociados a esos objetos en el mismo nivel arqueológico. A estos huesos se les aplicaron nuevos métodos de datación. La innovación básica es el perfeccionamiento de la descontaminación de las muestras orgánicas que sirven de base para datar por medio del C14, estas muestras pueden estar alteradas por diversos motivos como el contacto con otros materiales orgánicos. Existe otro factor de distorsión que afecta a la fiabilidad de las fechas obtenidas y es el C14 existente en la atmósfera. Este no es constante a lo largo del tiempo por lo que es necesario la utilización de curvas calibración que maticen los resultados obtenidos. Esas variaciones de C14 son mayores de lo que en un principio se conocía lo que afecta a las dataciones acumuladas hasta ahora y además no todos los laboratorios usan los mismo métodos y curvas de calibración. Los investigadores de las Universidades de Oxford y Turinga responsables del estudio concluyen a partir de los nuevos datos un origen “alemán” del Auriñaciense y las representaciones paleolíticas, y su difusión a Europa por el corredor del Danubio.

Una vez más vemos como la divulgación científica de contenidos arqueológicos cae en el sensacionalismo anunciando la nueva cuna de...realizando afirmaciones para las cuales aún no contamos con datos suficientes. Del mismo modo que las dataciones de la cueva de Geissenklösterle ha aportado fechas más antiguas para sus niveles arqueológicos a partir de la solución de algunos problemas metodológicos, es lógico pensar que las dataciones de otros yacimientos se hayan visto lastradas por los mismos problemas, ofreciendo fechas rejuvenecidas, de ahí que haya que cuestionar las conclusiones que se sacan de un origen alemán del auriñaciense y el erroneamente llamado arte paleolítico, así como su difusión por el corredor del Danubio hacia el sur.

Todo esto no resta transcedencia al nuevo estudio ya que aporta un nuevo marco cronológico al conocimiento del Auriñaciense y el desarrollo del comportamiento simbólico (aunque fechas similares ya estaban presentadas para la cueva de Fumane). Puede tener consecuencias importantes en el conocimiento de la relación sapiens – neandertal, ampliando la convivencia temporal de ambas poblaciones en Europa que habrá que determinar hasta que punto interactuaron. Además nos proporciona los instrumentos musicales más antiguos (flautas) junto con la flauta de Hohle Fels (37.000-40.000 BP) y la flauta de Divje Babe (43.100 BP), asociada a neandertal y discutida por algunos investigadores. Las flautas están talladas a partir de huesos de aves y marfil de mamut.

Una última nota de precaución, aunque la cultura auriñaciense parece asociada a HAM (sapiens sapiens) la realidad arqueológica es que no existe una asociación clara entre restos óseos e industrias auriñacienses, salvo algunos restos parciales de mandíbula. Los restos humanos asociados a estos niveles arqueológicos son fundamentalmente piezas dentarias que no son un marcador del todo fiable y el porcentaje de esos dientes responde a un 85% a HAM y un 15% a neandetal.