martes, 2 de julio de 2013

Cursos de Arte Paleolítico y Evolución Humana, ¿Qué vamos a aprender y cómo lo vamos a hacer?.

Tanto en el curso de Arte paleolítico como en el de Evolución Humana en la Sierra de Atapuerca os proponemos aprendizaje activo. Para ello ambos cursos contarán con una parte teórica y otra parte práctica, predominando esta última ya que la parte teórica se presenta de una forma interactiva a través de artículos y audiovisuales donde el alumno puede interactuar con sus compañeros y con los profesores por medio de comentarios o anotaciones en los propios artículos o vídeos con la ayuda de aplicaciones especialmente pensadas para ello así como por vídeo conferencias. También contarán con numerosos enlaces a contenido principalmente visual que complementen y pongan imagen a las explicaciones proporcionadas.

Ejemplo de vídeo anotado (pide un email invitado).


O vídeos propios como este fragmento:




El curso se completara con foros de debate, cuestionarios de autoevaluación, bases de datos relacionadas con el arte y la Evolución Humana y diversas actividades de carácter más lúdico que refuercen los conocimientos adquiridos por el alumno.

El curso de Evolución Humana presenta como excusa el conocimiento de los yacimientos del conjunto de Atapuerca para presentar de forma amena todas las especies de la Evolución, desde nuestros orígenes más remotos en tierras africanas con la aparición de Homo habilis hasta la documentación vía genética de la población desinovana. Nos centraremos también en los yacimientos menos conocidos de la Sierra que estén proporcionando datos espectaculares.

Bisonte grabado de Niaux

En arte paleolítico la visualización de numerosas obras nos servirá para adquirir conocimientos tradicionales como la evolución cronoestilística o la distribucion pero también los últimos avances en su conocimiento como el debate sobre la autoria neandertal, el sexo, la musica como expresión de las sociedades paleolíticas, la cerámica o los adornos personales. Os propondremos viajes en 3D para conocer algunas de las cuevas mas destacadas de Europa.




jueves, 30 de mayo de 2013

Curso online: Evolución humana en la Sierra de Atapuerca: un millón de años de poblamiento a través de sus contextos arqueológicos (UBU virtual).

El conjunto de yacimientos de la Sierra de Atapuerca ocupa un lugar de privilegio en el contexto de la Arqueología mundial debido tanto a la cantidad de contextos arqueológicos ubicados en este singular espacio de la provincia de Burgos, como al amplio abanico cronológico de ocupación que muestran estos vestigios. En las últimas décadas se ha convertido en referencia mundial de la Evolución Humana lo que ha valido la declaración como Espacio de Interés Cultural, Espacio de Interés Natural  y Patrimonio de la Humanidad.

En el presente curso estudiaremos los por qués de ese especial interés acercándonos a ese espacio constituido por más de 80 yacimientos en cueva y al aire libre con una metodología novedosa basada en artículos de carácter divulgativo y en el empleo de las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías. De este modo el alumno hará un viaje temporal desde las primeras ocupaciones de la Sierra hasta la llegada del Hombre Anatómicamente Moderno, que nos permitirá trazar la historia de la evolución humana a través de cuatro especies diferentes de homínidos presentes, desde el Homo sp. (indeterminado) que ocupó hace 1,2 millones de años la Sima del Elefante, el Homo antecesor, los individuos de Homo Heidelbergensis depositados de forma intencional junto a el bifaz Excalibur en la Sima de los huesos hace unos 500.000 años, hasta las ocupaciones de época histórica por nuestra especie, Homo sapiens. Así trazando un itinerario cronológico por los sitios de La Sima del Elefante, Gran Dolina, La Sima de los Huesos, la Galería del Sílex, El Portalón, Cueva Mayor, Orquídeas o El Mirador y otros tantos, se analizará, a través de las evidencias contenidas en estos sitios, el largo camino recorrido por nuestro género durante el último millón y medio de años.

Aprenderemos que caracterizaba a cada una de esas especies, que herramientas fabricaban, cómo cazaban y cual era su organización, sin olvidar abordar el canibalismo de Homo antecessor, que significado tenía Excalibur en el contexto de los cadáveres de la Sima de los Huesos, cómo fue la ocupación neandertal y su posterior desplazamiento por nuestra especie...incluso la presencia de arte paleolítico en la Sierra y como después del Holoceno se asientan grupos de agricultores del Neolítico y evoluciona la prehistoria reciente.


Autor: Mario Modesto Mata. This file is licensed under the Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 Generic license.

Curso online: Arte paleolítico y divulgación científica: nuevas miradas a través de las nuevas tecnologías (UBU virtual)


En el presente curso abordaremos una introducción con fines divulgativos de los conocimientos básicos del arte producido por las sociedades de cazadores-recolectores durante el Paleolítico superior. Se tratarán los temas tradicionales así como los últimos avances puestos de manifiesto por las investigaciones. Esta enfocado de manera divulgativa, utilizando las nuevas tecnologías y haciéndolo accesible a todo tipo de público, desde profesionales de la arqueología, a estudiantes de Historia, Arqueología, Humanidades, Historia del Arte, Patrimonio o el público aficionado en general. De esta manera el alumno alcanzará los conocimientos básicos acerca de las técnicas, la distribución, las temáticas y la autoría del arte paleolítico, abordando del mismo modo temas poco tratados como el sexo, la música, las técnicas del cine en el arte paleolítico, los retratos humanos, la discusión sobre la participación neandertal en el arte o el origen de la cerámica en el arte figurativo.


Autor: Ramessos. This file is licensed under the public domain.

sábado, 25 de mayo de 2013

El lunes os presentamos dos cursos online de Arte paleolítico y Atapuerca en la UBU, hoy un adelanto...


El lunes os proporcionaremos la información completa


Arte paleolítico y divulgación científica: nuevas miradas a través de las nuevas tecnologías.

En el presente curso abordaremos una introducción con fines divulgativos de los conocimientos básicos del arte producido por las sociedades de cazadores-recolectores durante el Paleolítico superior. Se tratarán los temas tradicionales así como los últimos avances puestos de manifiesto por las investigaciones. Esta enfocado de manera divulgativa, utilizando las nuevas tecnologías y haciéndolo accesible a todo tipo de público, desde profesionales de la arqueología, a estudiantes de Historia, Arqueología, Humanidades, Historia del Arte, Patrimonio o el público aficionado en general. De esta manera el alumno alcanzará los conocimientos básicos acerca de las técnicas, la distribución, las temáticas y la autoría del arte paleolítico, abordando del mismo modo temas poco tratados como el sexo, la música, las técnicas del cine en el arte paleolítico, los retratos humanos, la discusión sobre la participación neandertal en el arte o el origen de la cerámica en el arte figurativo.

Evolución humana en la Sierra de Atapuerca: un millón de años de poblamiento a través de sus contextos arqueológicos.

El conjunto de yacimientos de la Sierra de Atapuerca ocupa un lugar de privilegio en el contexto de la Arqueología mundial debido tanto a la cantidad de contextos arqueológicos ubicados en este singular espacio de la provincia de Burgos, como al amplio abanico cronológico de ocupación que muestran estos vestigios. En las últimas décadas se ha convertido en referencia mundial de la Evolución Humana lo que ha valido la declaración como Espacio de Interés Cultural, Espacio de Interés Natural  y Patrimonio de la Humanidad.

En el presente curso estudiaremos los por qués de ese especial interés acercándonos a ese espacio constituido por más de 80 yacimientos en cueva y al aire libre con una metodología novedosa basada en artículos de carácter divulgativo y en el empleo de las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías. De este modo el alumno hará un viaje temporal desde las primeras ocupaciones de la Sierra hasta la llegada del Hombre Anatómicamente Moderno, que nos permitirá trazar la historia de la evolución humana a través de cuatro especies diferentes de homínidos presentes, desde el Homo sp. (indeterminado) que ocupó hace 1,2 millones de años la Sima del Elefante, el Homo antecesor, los individuos de Homo Heidelbergensis depositados de forma intencional junto a el bifaz Excalibur en la Sima de los huesos hace unos 500.000 años, hasta las ocupaciones de época histórica por nuestra especie, Homo sapiens. Así trazando un itinerario cronológico por los sitios de La Sima del Elefante, Gran Dolina, La Sima de los Huesos, la Galería del Sílex, El Portalón, Cueva Mayor, Orquídeas o El Mirador y otros tantos, se analizará, a través de las evidencias contenidas en estos sitios, el largo camino recorrido por nuestro género durante el último millón y medio de años.

Aprenderemos que caracterizaba a cada una de esas especies, que herramientas fabricaban, cómo cazaban y cual era su organización, sin olvidar abordar el canibalismo de Homo antecessor, que significado tenía Excalibur en el contexto de los cadáveres de la Sima de los Huesos, cómo fue la ocupación neandertal y su posterior desplazamiento por nuestra especie...incluso la presencia de arte paleolítico en la Sierra y como después del Holoceno se asientan grupos de agricultores del Neolítico y evoluciona la prehistoria reciente.

jueves, 2 de mayo de 2013

Atapuerca y el método con que se dató por primera vez la Gran Dolina y al Homo antecessor: el paleomagnetismo


En arqueología existen diversos modos de datar los artefactos arqueológicos y los niveles estratigraficos en los que se localizan dichos objetos y las estructuras de construcción asociadas. A grosso modo una primera división de estos métodos nos señala la divergencia entre los métodos de datación relativos y los métodos de datación absolutos.

Los primeros no presentan fechas de calendario si no que clasifican los objetos y los niveles arqueológicos relacionándolos entre sí, de tal forma que determinado objeto es más antiguo o más reciente que otros por su posición en el registro arqueológico. Esto es, los objetos aparecidos en los niveles superiores de un yacimiento son más recientes que aquellos que han sido localizados en los niveles superiores, salvo excepciones como que haya una alteración en la forma natural en que se van acumulando los sedimentos y formando los yacimientos arqueológicos.

Por el contrario los métodos de datación absoluta nos proporcionan una clasificación temporal de objetos y niveles arqueológicos basada en la obtención de fechas calendáricas y son referenciadas normalmente a partir del presente, que por convención se estableció en 1950. En este grupo son muchos los métodos existentes, cada uno de ellos con unas características propias, las cuales no permiten que sean aplicables a cualquier yacimiento ni a cualquier material.

Fases de la reprodución de Homo antecessor
Quizás el más famoso y el más extendido en la arqueología paleolítica sea el carbono 14 o C14. A pesar de ser un método casi irrenunciable en el trabajo arqueológico presenta algunas limitaciones debido a sus propias características implícitas. Al basarse en la desintegración a partir del momento de defunción de las partículas de carbono 14 presente en toda materia orgánica de forma estable durante el periodo de vida, el primer requisito es precisamente ese, que en el yacimiento a datar se conserve materia orgánica. Otro límite que presenta este método es la horquilla temporal para la cual ofrece resultados fiables y esta no excede los 50.000 años B.P., pudiendo llegar en algunos casos hasta los 100.000 aplicando técnicas de AMS. Otros problemas del método se van resolviendo a medida que avanzan las investigaciones, por ejemplo la contaminación de las muestras por contacto con materias orgánicas más recientes o la variación de la cantidad de carbono presente en la atmósfera a lo largo de cada momento histórico.

Pero nos centraremos en el método que permitió una de las primeras dataciones absolutas de algunos de los yacimientos más emblemáticos de la Sierra de Atapuerca (Burgos).

Atapuerca y el paleomagnestismo

En los yacimientos del Paleolítico inferior y medio con fechas tan antiguas como los yacimientos localizados en la sierra burgalesa uno de los problemas que afrontan los investigadores es la obtención de fechas fiables y precisas. Hemos visto que no es posible recurrir a el carbono 14, uno de los métodos disponibles es el paleomagnetismo y fue con este con el se obtuvo la datación inicial del mítico yacimiento de Gran Dolina, enclave cuyos restos fósiles permitieron la nominación de una nueva especie dentro del género homo, Homo antecessor. En 1994 se localizó un cráneo casi completo de un individuo infantil que se denominó “Niño de la Gran Dolina”, posteriormente se han ido recuperando los restos de hasta 6 individuos.

Cráneo de la Gran Dolina
Dibujo de Homo antecessor



El método se basa en una premisa muy sencilla, el campo magnético terrestre sufre variaciones a lo largo del tiempo e incluso inversiones geomagnéticas completas del campo magnético terrestre, colocándose el norte magnético en el sur y el sur magnético en el norte. La inversión más reciente se produjo hace unos 780.000 años y se ha mantenido hasta la actualidad. Estas inversiones quedan reflejadas en las rocas igneas que tienen entre sus componentes óxido de hierro y que han sufrido procesos de calentamiento y enfriamiento, también en determinados estratos sedimentarios con componentes de origen mineral. Los niveles arqueológicos donde fueron recuperados los restos de Homo antecessor en la Gran Dolina presenta un campo magnético invertido con lo cual se pudo datar en una fecha mínima de 780.000 años, lo que convirtió en su momento a esos fósiles en los restos humanos más antiguos de Europa. Actualmente desbancados de dicho honor por el recientemente documentado diente de Orce.



Los datos se obtienen a partir del estudio de materiales geológicos. El desarrollo de los estudios ha permitido establecer diferentes periodos de polaridad normalizada (Gauss, Bruhes) y polaridad inversa (Gilber, Matuyama). Entre estos periodos de polaridad normal o inversa se han ido intercalando pequeños periodos de polaridad contraria con una duración aproximada de 100.000 años. Además, existen diferencias regionales en el campo magnético para cada momento por lo que es necesario un estudio preciso en cada lugar.

Una variación de este método es el arqueomagnetismo, el cual puede datar materiales como la cerámica, los hogares o suelos con una importante precisión pero que tiene la limitación de poder datar más de 10.000 BP.


Más datos sobre la datación de la Gran Dolina, aquí.

miércoles, 24 de abril de 2013

Las pisadas humanas de la cueva de La Basura (Las Brujas-Italia) tienen 14.000 años

Dentro del conjunto de más de 70 cuevas del complejo kárstico de Toriano (Liguaria) se encuentra la cueva de La Basura (que en la lengua ligur significa “bruja”), la cual fue descubierta al menos en su desarrollo completo en el año 1950. Este yacimiento cuenta en su registro arqueológico con depósitos del Paleolítico medio (musteriense) y superior principalmente, pero quizás lo más llamativo de la cueva sea la preservación de las huellas de dos individuos de época epigravetiense así como una sala interior donde se conservan pellas de barro adheridas al techo y las paredes de dicha sala.




A lo largo de un pequeño recorrido dentro de la cueva quedaron impresionadas en el suelo las siluetas o huellas de los pies de dos individuos. A partir de las dimensiones de las diferentes huellas se ha podido determinar el número de individuos que caminaban, pero también su estudio permitió realizar una estimación aproximativa de la talla de ambos en función de las medidas tomadas. Las pisadas de 0,27 cm corresponderían a un individuo adulto, mientras que las de 0,22 cm se ha interpretado como de individuo infantil. La estimación de la altura del primero rondaría en 1,65 m, por el 1,32 m del niño.

Huella de pie de Cueva de la Bruja

En un primer momento fueron asignadas a HN con una datación entre 50.000 y 70.000 B.P., sin embargo el desarrollo de los métodos de datación han permitido obtener recientemente fechas mucho más fiables. Para ello se utilizó el C14 datando un carbón recogido en la misma sala por lo que es una datación indirecta y deja alguna duda de su relación con las pisadas. El resultado arrojó una fecha de 12.330±80 B.P. El otro método empleado es el de las series de uranio-torio a partir de una muestra obtenida de la fina capa de caliza que recubre las huellas. Al no datar de forma directa las improntas el resultado arrojado se debe interpretar como una fecha mínima en que se produjeron las nombradas pisadas: 14.300 B.P (magdaleniense). Además de las pisadas fósiles, también han quedado fosilizadas las manos y las rodillas de ambos individuos.

Otro aspecto singular de la cueva es la presencia de pellas de barro en el techo y paredes de la sala, lanzadas después de ser recogidas del mismo suelo de la caverna. Los investigadores de la cueva interpretan que las formas naturales de las rocas a la luz móvil de antorchas y lámparas se asemejan a animales y las pellas de barro serían el testigo último de un ritual de iniciación de los jóvenes cazadores. Interpretación más que dudosa, llena de subjetivismo y como suele pasar para explicar aspectos para los que no se tienen pruebas de peso, despreciando otros aspectos como los lúdicos. No existe más pruebas de esa interpretación que de otras como que las pellas adheridas fuesen resultado de los simples juegos de niños tirándolas contra la pared.

La documentación de pisadas de homínidos durante el Paleolítico no es abundante pero se tienen unos cuantos ejemplos que incluso se remontan a las etapas pre-homo. Las más famosas son las huellas de Laetoli (Tanzania, 3,6 m.a.), asociadas a Australopithecus afarensis, ya en el Paleolítico superior quizás sea inevitable citar las pisadas de la cueva de Chauvet. Otros ejemplos son las huellas de Lleret (Kenia), asociadas a Homo ergaster y datadas en 1,5 m.a. (Paleolítico inferior) y que muestra ya la forma de un pie bastante moderno. En España en 2001 se descubrieron en cueva Tempranas (Llanes) varias huellas del Paleolítico superior.

Huella de Leret (Kenia)


lunes, 22 de abril de 2013

El arte rupestre paleolítico australiano puede alcanzar los 60.000 años


Se ha publicado un estudio que plantea la posibilidad de que el arte rupestre de Australia tenga una datación cronológica máxima de hasta 60.000 B.P., concretamente el arte grabado sobre rocas en la Península de Murujuga (Burrup). El mismo ha aparecido en la revista científica Quaternary Science Reviews en su edición digital, firmado por el geólogo australiano Brad Pillans de la Universidad Nacional de Australia y el investigador Keith L. Fifield de la Escuela de Investigación de Física e Ingeniería de la Universidad Nacional de Australia.

La Península de Murujuga (Burrup), que forma parte del archipielago de Dampier, es una zona estratégica de la economía australiana con enormes reservas de gas y minerales a la vez de constituirse en tierra sagrada para los aborígenes australianos por la concentración absolutamente masiva de grabados rupestres. Estos superan el millón de representaciones en lo que es el mayor sitio con arte rupestre del mundo, una concentración inusitada. Esta dicotomia enfrentada entre los intereses económicos de la oligarquía australiana y las intenciones conservacionistas de los primigenios pobladores de Australia (concretamente el pueblo Yaburara) se manifiesta en un enfrentamiento en que rara vez triunfan las posiciones conservacionistas. De hecho, desde la década de 1960 la pérdida de este patrimonio (en vías de convertirse en Patrimonio de la Humanidad) alcanza cifras muy preocupantes ya que se ha destruido un 25%, principalmente por agentes contaminantes como la lluvia ácida provocada por la industria instalada en la península.


El estudio ha analizado las tasas de erosión de las rocas de la zona, la cual a partir de varios factores combinados como un clima seco y las características intrínseca de dureza de las rocas se ha establecido como una de las más bajas del mundo. En concreto, una erosión variable de menos de 0,2 mm cada 1000 años lo que permite a sus investigadores afirmar una posible edad de los grabados máxima de 60.000 B.P., pero no datan directamente los grabados, esta cifra expresa un potencial de conservación. De hecho, es una fecha descartable por el momento teniendo en cuenta otros datos indirectos del registro arqueológico como la llegada de HAM a Australia, establecida en torno a 45.000 B.P. en su horquilla más amplia. Esto hace inviable esa fecha. Los propios autores la descartan y establecen en base a una estimación una datación en 30.000 B.P. para una parte de los grabados, como método han utilizado la medición del Berrylium 10, un isótopo radiactivo que se acumula en la superficies de las rocas procedente de la radiación de las rocas. Sería de esta forma el arte paleolítico australiano más antiguo con una datación medianamente fiable.

                                    



La temática recogida es impresionantemente variada, va desde representaciones de rostros humanos a animales y temas geométricos, aparecen rostros sin bocas (los más antiguos), sonrisas espléndidas, ballenas, canguros, huellas de animales, pies humanos. La técnica empleada es el grabado profundo.

Cabe destacar también el arte rupestre de otros lugares de Australia como las representaciones rupestres de Bradshaw (región de Kimberley) cuyos investigadores (Roberts y Brooks, 2010) han propuesto una datación de 46.000 BP utilizando métodos indirectos como la extinción de la megafauna representada. Sin embargo, las dataciones obtenidas por C14 no van más allá de 17.000 B.P. De igual interés resultan las pinturas de Nawarla Gabarnmang datadas en 28.000 B.P.

No es cierto que la Península de Burrup tenga el arte más antiguo delmundo tal y como se ha divulgado.

Panel de Bradshaw

lunes, 15 de abril de 2013

El sorprendente arte rupestre paleolítico de las Islas Británicas


Hasta fechas muy recientes el paradigma establecía que en las Islas Británicas las poblaciones del Paleolítico no se habían expresado en las paredes de las cuevas, carecíamos de datos que certificasen la existencia de “representaciones parietales” en Gran Bretaña. Esta ausencia era incorrectamente explicada a partir de claves climáticas al estar las islas cubiertas de hielo en gran parte, lo cual habría provocado ocupaciones del territorio muy restringidas que no fueron suficientes para legar testimonios gráficos de su mundo ideológico, a pesar de que en ese momento la extensión de los glaciares permitiese que el actual mar del Norte fuese una gran pradera que unía los territorios de Francia e Inglaterra.

En 2003 un grupo de investigadores adscritos a la UNED (Sergio Ripoll) descubrieron la primera cueva (Church Hole) con restos de representaciones pleistocénicas, dentro del grupo de yacimientos de Creswell Crags, con un destacado conjunto que supera las 80 representaciones. En otras cuevas del mismo grupo de yacimientos se han documentado algunos restos de grabados lineales y figurativos mal conservados, en los que se puede observar incluso el presente ruinoso de lo que probablemente fue un caballo esplendoroso. La ocupación de Creswell Crags está documentada desde los momentos finales del Paleolítico medio (musteriense) e inicios del Paleolítico superior (50.000-10.000 B.P.).

Bajorrelieva del ave del pico curvo

En todos los casos del bestiario de Church Hole la técnica implementada es el grabado y en algunos casos el bajorrelieve, ejemplo significativo es el magnífico ave del pico curvo. Es probable que también en su creación los seres humanos del Paleolítico superior empleasen pintura, ausente en la actualidad por cuestiones de conservación. Estilísticamente se pueden asimilar a las representaciones clásicas de la zona franco-cantábrica con la fauna pleistocénica típica, compuesta por osos, cabras montés, ciervos, liebres, renos o bisontes, a los que se suman algunos ejemplos de animales insólitos o al menos poco habituales en las representaciones parietales paleolíticas como las aves. Su estado de conservación es (desafortunadamente) lamentable (por causas naturales), dada la alta humedad característica de la zona a partir del cambio climático del Holoceno.

La mayoría de las representaciones se localizan en las cercanías de la entrada de la cueva, donde son iluminadas por los rayos solares durante una parte del día. Destaca entre todas las representaciones el grabado de un cérvido (inicialmente interpretado como una cabra montés) magistralmente trazado, especialmente su cabeza con ambas astas en trazo continuo que dan la sensación de un naturalismo impresionante. Es una figura plana, con ausencia de profundidad, en donde se representa únicamente las patas del perfil visto, éstas acaban en unas pezuñas indefinidas.

Cérvido de Church Hole


Otra de las figuras destacables es un pequeño bisonte de trazo profundo con claros paralelos en los bisontes de Altamira y Venta La Perra (Cantabria), también aparecen aves, antropomorfos femeninos y vulvas. Las patas del bóvido han desaparecido por el roce al paso de los visitantes de la cueva. Las dataciones se encuadran en los momentos finales del Paleolítico superior, en los que se conoce como tardiglaciar, durante el tecnocomplejo magdaleniense con un arco cronológico de 15.800 y 10.000 B.P. Se obtuvo una fecha mínima para las representaciones a partir de la toma de muestras de calcita que se localizaron por encima de los grabados por medio del método de las series de uranio.

Calco del bóvido
Foto y calco del bóvido










Una segunda cueva en 2010

En el yacimiento de la cueva de Cat Hole en la península de Gower(sur de Gales) encontramos el siguiente ejemplo significativo de representaciones paleolíticas en las islas, descubierto en 2010. Presentan una datación similar a las anteriores,dentro del tecnocomplejo magdaleniense, al final del Paleolítico superior, con un rango temporal entre 14.500-12.572 B.P.

La figura más representativa es el grabado de un cérvido, que en ocasiones ha sido interpretado como un reno. Sus dimensiones son reducidas: y 15 × 11 cm. Al igual que ocurre con las dataciones de la anterior cueva se empleó el método de las series de uranio, trabajándose a partir de las muestras tomadas del espeleotema que recubría algunos trazos del grabado.

Sin embargo, en este caso hay que señalar que la interpretación del reno puede ser discutida ya que algunas características formales no resultan claras y  los trazos podrían resultar grietas naturales.

Reno de Cathole
Arte mobiliar 

De igual forma cabe destacar que el arte mobiliar de las Islas Británicas es especialmente parco en sus manifestaciones y los objetos más reseñables provienen también del conjunto de cuevas de Creswell Crags con dos representaciones en material óseo, un antropomorfo con el sexo erecto de la cueva de Pin Hole y un tosco caballo de la cueva de Robín Hood. Cuenta la leyenda que recibió el nombre al convertirse en el refugio del famoso justiciero medieval.

Localización y extensión de las representaciones paleolíticas

La documentación de las representaciones en Gran Bretaña es prueba de la sesgada visión que tenemos del arte en el Paleolítico superior debido a la conservación diferencial. Probablemente este estuvo mucho más extendido por Europa de lo que el registro arqueológico permite afirmar y su importante concentración en cuevas de la zona franco-cantábrica sea una visión bastante mediatizada. Seguramente el arte al aire libre como los ejemplos de Foz Coa y Siega Verde fuese tan importante como el registrado en cuevas y abrigos rocosos.


Bahn P. et alii. (2007). Paleolithic Cave art at Creswell Cargs in european context. Ed. Oxford University Press. Oxford.
Nash G.H. et alii. (2010) A discovery of possible upper paleolithic parietal art in Cathole Cave, Gower Peninsula, South Wales. Proc.Uni. Bristol Spelaeol., 2012 25(3), 327-336.

jueves, 4 de abril de 2013

El hombre-bisonte de la cueva de El Castillo y otros “hechiceros” europeos del Paleolítico



La cueva de El Castillo es un enclave arqueológico localizado en el monte homónimo del pueblo de Puente Viesgo (Cantabria), que junto a otras cuevas con representaciones paleolíticas de la Cornisa Cantábrica fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad, entre ellas emblemas como Tito Bustillo, La Garma o Altamira. En su entorno, en el mismo monte, se hallan enclavadas otras cuevas también con magníficas representaciones pleistocénicas como Las Monedas, Las Chimeneas o la Pasiega. El Castillo además de reunir en sus paredes-lienzos la esencia del mal llamado arte paleolítico tiene en su depósito arqueológico uno de los yacimientos más importantes de Europa del Paleolítico medio y superior, con una potencia estratigráfica impresionante.

Aunque poco conocido por el gran público el hombre-bisonte de El Castillo es una de las obras más singulares del Paleolítico. A nivel formal es una escultura en bajo relieve que no alcanza a ser de bulto redondo ya que está embebida en una estalagmita. La propia naturaleza comenzó el trabajo y fue la mente del hombre paleolítico quien adivino las formas en la propia roca y acabó configurando un antropomorfo con rasgos humanos y animales. En él se conjugan las tres técnicas fundamentales del Paleolítico: la escultura, el grabado y la pintura.

Calco hombre-bisonte (El Castillo)
Fotografía Hombre-bisonte (El Castillo)
 Aprovechando las caprichosas formas de la roca se configura una figura con cabeza y cuerpo de bisonte acabando en extremidades inferiores humanas, donde se puede apreciar con claridad la forma del pie humano. Se pueden observar en trazo negro los cuernos en la parte superior, aprovechando una concavidad natural se insinúa el ojo que para ser remarcado se han grabado trazos finos en su contorno. La jiba aprovecha una protuberancia natural de la roca, la cual ha sido resaltada por medio de la técnica del raspado. Aunque el estado actual del pigmento es bastante precario en origen toda la representación estuvo pigmentada de negro. Está representado en vertical con unas dimensiones de 73 cms de altura y variables en su anchura.

Su clasificación es problemática al no contar con dataciones directas. Esto hace necesario recurrir a comparaciones formales, basadas en criterios estilísticos en función de los cuales investigadores como el abate Breuil, Perelló o Leroi Gorham las clasificaron dentro del tecnocomplejo Magdaleniense, en el estilo IV de la clasificación tradicional propuesta por este último. Sin embargo, las avances en los sistemas de datación han puesto de manifiesto lo obsoleto de este tipo de clasificación. Si conjugamos la comparación estilística con las nuevas dataciones del arte es posible que el hombre-bisonte de El Castillo hubiese que encuadrarlo en uno de los tecnocomplejos antiguos del Paleolítico superior, el Auriñaciense, ya que esa es la datación de uno sus paralelos más claros, el antropomorfo de la cueva de Chauvet.

Figuras de hombre-bisonte en el contexto europeo

El tema de los antropomorfos dentro del la temática general del arte paleolítico es relativamente común aunque minoritaria tanto en las representaciones parietales como en el arte mobiliar. A su vez el tema de la figura humana, dentro del cual se encuentra el hombre-bisonte de El Castillo, admite varias subdivisiones, como figuras masculinas y figuras femeninas, retratos, manos en negativo y positivo, batracios...

A la hora de buscar paralelismos nos centraremos en la figura masculina y en el arte parietal (a pesar de ser una división totalmente artificial la separación del arte mueble) que es donde se encuentran los ejemplos más cercanos, obviando los demás subtemas, incluso los retratos masculinos del arte mobiliar del yacimiento francés de La Marche(Francia), Isturitz (Euskal Herria), Mas d´Azil (Francia). 

Siguiendo un criterio estricto no es posible hablar de representaciones masculinas en el arte parietal, no hay ninguna representación que sea la de un hombre, salvo el retrato de Mausoulas o el recientemente presentado de la Cueva de Ambrosio (Almeria). Aparece siempre animalizado, es decir, con rasgos propios del bestiario pleistocénico. Si embargo es posible reconocer la figura masculina por la presencia de dos características, representación en postura erguida y con el sexo erecto.

El paralelismo más evidente lo encontramos en la cueva de Chauvet tanto por la temática representada (un hombre-bisonte), como por las características formales y el soporte empleado. Nos encontramos ante una figura bípeda pintada con color negro y que reproduce algunas de las características que ya hemos observado en la cueva cántabra, cuerpo de bisonte (astas, jiba, cabeza) y extremidades humanas. La representación está asociada a otra en la cual se intuyen las piernas y el pubis de una Venus paleolítica, lo cual ha dado lugar a la interpretación de la escena de una relación de sexo. El bisonte han sido datado en 32.900 B.P, durante el tecnocomplejo Auriñaciense.

Hombre-bisonte (Chauvet)

Otras dos representaciones de hombre-bisonte se localizan en la cueva de Les Trois-Fréres, uno de ellos es el famoso brujo en que se representa una figura con cabeza y cuerpo de bisonte y extremidades humanas que está tocando una flauta. Parece estar dentro de una escena en que iría guiando a una manada de animales. Existe en la cueva una segunda figura masculina bestializada con rasgos de bisonte, en esta ocasión se representa aislada y con la cabeza girada hacia atrás. En ambas observamos las características definitorias señaladas anteriormente, bipedismo y sexo marcado. Aunque en el primer caso la interpretación como figura masculina me genera algunas dudas ya que la presencia del sexo puede verse como parte de la barriga.

Calco "brujo de la flauta" (Trois Frères)

Antropomorfos con rasgos de otros animales

Dejando atrás la figura del hombre-bisonte encontramos otras representaciones de la figura masculina que siguen los mismos patrones descritos pero introduciendo variaciones en la temática representada. Uno de esos ejemplos se encuentran en la misma cueva de la dos figuras anteriores, en este caso las extremidades humanas se hallan asociadas a una cabeza de búho o una lechuza, cornamenta de cérvido y una cola de caballo. La posición erguida no es plena, lo cual sugiere la representación de algún tipo de danza. La representación del sexo masculino aparece entre las piernas pero en la parte posterior (lo cual siembra ciertas dudas). La técnica empleada es la pintura negra, bastante degradada en la actualidad. Hay que señalar que en la fotografía no se observa la cornamenta representada en el calco del Abate Breuil.

Calco de Breuil (Trois Freres)
Fotografia del calco


Las tres figuras de la cueva de Trois Frères se han clasificado dentro del Magdaleniense medio por criterios estilísticos (con la prudencia necesaria por las causas ya comentadas).




El hombre-uro de Gabillou es una variación de temática análoga: extremidades humanas en las que se observa claramente la forma del pie humano asociadas a rabo, cabeza y astas de uro. La posición también es erguida aunque con las piernas ligeramente flexionadas, lo cual nuevamente ha sido interpretado como una posición danzante. Nuevamente nos encontramos su atribución al género masculino por la presencia de un supuesto sexo erecto que genera dudas pero resulta aceptable. La técnica utilizada es el grabado profundo.

Calco de Gabillou
 Brujo de Gabillou

Existen otras representaciones masculinas como en el caso de Altamira o Lascaux donde se asocían a cabezas de aves, con las características habituales de posición erguida y sexo destacado, así como otros casos discutidos como los casos de Los Casares y Hornos de la Peña pero que en mi opinión se asimilan más a batracios. Del mismo modo considero que las tres representaciones antropomorficas de la cueva de Las Monedas (en el mismo monte Castillo) no presentan los suficientes rasgos definitorios para clasificar las representaciones como figuras masculinas, a pesar de que han sido interpretadas como hechiceros, reflejando una vez más la ideología masculina dominante. 

Antropomorfo de La Pasiega




















Deliberadamente omito en este artículo la comparación con una de las piezas de arte mueble más famosas, la figura leontecéfala conocido como Hombre-León de Hohlenstein, ya que aunque presenta paralelismos evidentes con las anteriores representaciones en cuanto a la bestizalización de la figura humana en mi opinión su atribución al género masculino sólo es explicable a partir de un androcentrismo más o menos consciente. El análisis de sus rasgos formales invitan más a interpretar la pieza como la Mujer-León de Hohlenstein a partir de la presencia de un evidente triángulo púbico y la ausencia de la característica melena de los leones. Pero esto es parte de otro artículo.

Interpretación

A lo largo de la historiografía podemos encontrar numerosas interpretaciones que relaciona estas figuras antropomorfas con chamanes, brujos o hechiceros, destacando los trabajos del investigador francés Jean Clottes. En algunos casos estas teorías se basa en comparaciones etnográficas que requieren cierta prudencia al comparar las sociedades chamánicas actuales con las sociedades de cazadores-recolectores del Paleolítico superior. Resulta difícil de aceptar que esas sociedades no hubiesen evolucionado nada en más de 40.000 años. También parece criticable que este tipo de representaciones se asocie siempre a cuestiones religiosas, despreciando los aspectos lúdicos que se pueden observar en las representaciones como la música, la danza o por qué no los disfraces de animales. Otro aspecto que silencian estas teorías es la participación de la mujer, atribuyendo la práctica de ritos a chamanes o brujos en masculino, obviando la presencia de representaciones femeninas igualmente animalizadas con rasgos del bestiario paleolítico.


lunes, 18 de marzo de 2013

El origen de la cerámica es el arte figurativo paleolitico




Cuando pensamos en la invención de la cerámica inmediatamente nuestra mente nos traslada al Neolítico, cuando los grupos de cazadores-recolectores del Paleolítico Superior y del Mesolítico transforman sus sistemas productivos y comienzan a ser productores de su propio alimento. Este importantísimo cambio llevó aparejado otras muchas innovaciones, entre ellas y de forma muy significativa la extensión del uso de la cerámica como recipientes. Esta cerámica será utilizada en muchos casos para almacenar los excedentes producidos. Sin embargo, esto no significa que la tecnología necesaria para la fabricación de cerámica y la propia fabricación fuesen desarrollados durante el Neolítico. De hecho, su origen está en el arte figurativo del Paleolítico superior, concretamente en uno de sus tecnocomplejos iniciales: el Gravetiense, momento en el cual aparecen las primeras figuras fabricadas en barro cocido. Durante muchas décadas la arqueología mantuvo como uno de sus dogmas el origen neolítico de la cerámica. Sin pretender ser estrictos con el registro arqueológico podemos hablar de una cerámica simbólica durante el Paleolítico Superior y una cerámica utilitaria para el Neolítico, aunque veremos ejemplos en los que no es así, pero podemos dar por válida la función simbólica de la cerámica al menos en su origen.


Los últimos descubrimientos: el conjunto de arte figurativo cerámico de Vela Spila (Croacia)

En 2012 se publicó el estudio del primer conjunto de arte paleolítico figurativo epigravetiense que emplea como soporte la cerámica durante el Paleolítico superior final descubierto en el sureste de Europa, localizado en el yacimiento de Vela Spila (Croacia), en la isla de Korcula dentro del archipiélago central dálmata. El registro arqueológico del yacimiento muestra una ocupación continua desde las etapas finales del Paleolítico superior hasta la Edad de Bronce.



Sin duda, es un conjunto singular por el soporte en el cual se expresa el arte paleolítico. Está compuesto por los restos de 36 figuras que presentan diversos estados de conservación, en general bastante precario. Los niveles arqueológicos donde fueron documentadas no presentaban contaminaciones de materiales de estratos superiores procedentes del Neolítico, tampoco se hallaron pruebas de la presencia de agujeros de poste y ni de pozos excavados por lo que su encuadre cronológico epigravetiense no deja lugar a dudas.

El tamaño de los restos recuperados oscila entre 0,9-3 cm. Tenemos que señalar la importante fragmentación del conjunto, la figurilla más completa que se ha conservado correspondiente a la pata y el lomo de un animal interpretado como un caballo o un ciervo. No se conservan indicios de marcas que representasen las diferentes partes del cuerpo como la piel, aunque la pata trasera presenta una perforación circular. Durante la campaña de excavación de 2006 pudo documentarse el útil con que probablemente se realizaron tanto este agujero como otras incisiones, un fragmento de una punta de hueso con un diámetro de 1,1 mm.



Cabe reseñar una segunda pieza que conserva un tamaño mayor que la media del conjunto aunque su estado de conservación no permite la identificación de la figura representada. Es significativa porque presenta decoración con un grupo de incisiones cuyo estudio microscópico observó que las incisiones tenían forma de V. La explicación aportada por los arqueólogos responsables del yacimiento propone que pudieron ser realizadas con buril y de ahí su forma. Este fragmento es bastante posible que se corresponda con los cuartos traseros de la figura anteriormente citada ya que su forma cónica parece sugerir una pata.

Algunas de las piezas tienen presencia de decoración superficial con numerosas incisiones (que forman mallas de puntos) e impresiones. Asimismo, un análisis macroscópico permite reconocer las marcas de modelado y recoger datos técnicos acerca del proceso de elaboración. Se observa una significativa variación de colores en el barro lo que nos indica una cocción poco uniforme pero que tuvo que alcanzar temperaturas bastante importantes para el Paleolítico, entre los 600 y 800 °C. El análisis microscópico confirmó que la técnica empleada fue el modelado de las distintas partes del cuerpo animal por separado, para posteriormente ser unidas durante la cocción.

El contexto arqueológico de estos objetos cerámicos presenta otros objetos de tipo simbólico frecuentes en los yacimientos paleolíticos como conchas perforadas, caninos de ciervo con perforación para ser usados como colgantes (uno de ellos con decoración geométrica), otro colgante elaborado en un hueso indeterminado y dos útiles de hueso que también presentan decoración geométrica.

El conjunto cerámico está dotado en 17.500-15.000 Cal B.P. Los análisis comparativos permiten manejar la hipótesis de un origen local de esta tradición cerámica que perduró durante más de 2500 años, parece ser la primera que se desarrolla después del máximo glaciar. De esta manera, se constituye como la prueba de un nuevo lugar y contexto de desarrollo independiente de la tecnología cerámica con una función simbólica. A pesar de algunas similitudes técnicas no parece estar relacionado con el grupo cerámico más importante del Paleolítico, los yacimientos de Moravia (República checa), por sus diferencias geográficas, cronológicas y culturales.

La cerámica en el contexto arqueológico del Paleolítico superior

Están documentados otros yacimientos paleolíticos con restos de cerámicas en gran parte simbólica pero también utilitarias. En Europa cabe destacar los yacimientos del grupo de Moravia (República checa), Los yacimientos más representativos de este grupo son Predmostí, Pertkovia, Dolni Vestonice y Pavlov (donde se encontraron mas de 16.000 objetos cerámicos). Tienen una datación de entre 32.000 y 27.000 B.P. Se encuadran todos dentro de la misma tradición cultural, el tecnocomplejo Gravetiense, así como el yacimiento austriaco de Krens-Whactberg con una datación de 32.437 Cal B.P., que presenta una estrecha relación con el yacimiento de Pavlov.



En Rusia también tenemos objetos paleolíticos elaborados en cerámica como la Venus de Maina en el yacimiento al aire libre de Maininskaya (margen izquierdo del rio Yenesei, Siberia), datada por carbono 14 en 16.440± 170 B.P. Este yacimiento no puede relacionarse con la tradición cultural de los yacimientos centroeuropeos antes citados tanto por la distancia temporal y espacial, como por las diferencias técnicas observadas. La figura es de arcilla roja y mide 9,6 cm de altura. Otros sitios rusos con restos cerámicos son Zaraisk y Kostennki, este último con más de 400 fragmentos de posibles figuras. Ambos yacimientos se datan entre 24.000-18.000 B.P.

Venus de Maina

En África encontramos cerámica paleolítica en el yacimiento de Tamar Har (Argelia), en donde se documentó un fragmento que representaba un cuerno de animal. El yacimiento pertenece a la cultura iberomauritana. El fragmento está dotado entre 26.000-22.000 Cal B.P.

En el continente asiático, en China, se encuentran las cerámicas utilitarias más antiguas conocidas hasta el momento. En 2009 se publicó en la revista PNAS vasijas procedentes los yacimientos chinos de Miaoyan y Yuchanyuan datadas entre 17.200-16.300 Cal BP. Para momentos finales del Paleolítico superior se conocen algunos yacimientos rusos con escasos restos de cerámica utilitaria, pero lo más reseñable es la cerámica del periodo Jomon (Japón) datadas entre el 11.500-10.000 B.P.

Ceramica china

sábado, 9 de marzo de 2013

Vídeo divulgativo de la Cueva de Altamira (Cantabria)

Os presentamos un pequeño vídeo divulgativo de la Cueva de Altamira (Cantabria), no aporta nada nuevo pero creo que es interesante de ver sobretodo para aquellos que no tengáis una formación específica.

http://www.youtube.com/watch?v=4TqdMEo4vXU&feature=player_embedded

martes, 5 de marzo de 2013

El conjunto de anzuelos (Alemania) más importante del Paleolítico superior datados en 19.000 B.P.


La revista Journal of Archaelogical Science ha publicado un nuevo conjunto de anzuelos de pesca del Paleolítico superior que han sido documentados en el yacimiento de Wustermark 22 (noroeste de Alemania). El conjunto está formado por seis anzuelos fabricados en marfil y han sido datados en 12.300 B.P por medio del C14 calibrado. Uno de esos anzuelos tiene una fecha de datación de 19.000 B.P., durante el Solutrense. El conjunto convierte al yacimiento alemán en un sitio único en la prehistoria europea por reunir la colección de anzuelos paleolíticos más importante conocida.




El estudio combinado de estos anzuelos junto a otros anzuelos paleolíticos parece asociar su generalización en el contexto europeo con un cambio en los recursos disponibles que se produjo durante el calentamiento climático del interestadial Bolling/Allerod. Los anzuelos se hacen muy comunes en el registro arqueológico del Mesolítico. El Mesolítico en la Prehistoria es una etapa de transición entre las poblaciones de cazadores-recolectores del Paleolítico y las poblaciones productoras del Neolítico. Este nuevo estudio relaciona los anzuelos del Mesolítico con las tradiciones que hunden sus raíces en las industrias tecnológicas de finales del Paleolítico superior.



En los momentos iniciales del Paleolítico superior la pesca no se diferenciaba en las técnicas empleadas de la caza. Bien podríamos decir que el pescado como recurso alimenticio era cazado y no pescado, acechando a las presas. Un problema significativo a la hora de estudiar el origen de los primeros anzuelos es el material en que fueron fabricados, especialmente la madera, elemento perecedero que requiere unas condiciones especiales para su conservación en el registro paleolítico. Además de la madera se aprovecharon otros materiales para la elaboración de estos anzuelos como conchas, marfil, silex, astas y hueso. Los primeros anzuelos parecen tener su origen en el Solutrense y eran biapuntados para ir evolucionando hacia los anzuelos de ganchos.



Otros yacimientos paleolíticos con la presencia de anzuelos de gancho son los franceses de Mas d´Azil, Bios-Ragot y Pont d´Ambon y el yacimiento alemán de Braunsbedra Lieskow Klein o en la cueva de Nerja (España). El arte paleolítico también se hace reflejo de la pesca con representaciones de peces tanto en el arte mobiliar como rupestre como en la cueva de La Pileta (Malaga) y L´Abri du saumon (Francia).

domingo, 3 de marzo de 2013

El fósil humano más antiguo de Europa (Orce, 1,4 m.a.) y las rutas migratorias desde África


La revista cientifica Journal of Human Evolution publicará mañana en su último número la evidencia del fósil del género Homo más antigua de Europa occidental en uno de los yacimientos de Orce (Granada), concretamente en Barranco León. El hallazgo corresponde a la corona completa de un diente molar deucido perteneciente a un homínido infantil de unos 10 años aproximadamente, que apareció en un contexto arqueológico datado en 1,4 m.a. El fósil fue documentado en la campaña de excavaciones arqueológicas de 2002 y no fue clasificado como humano hasta 2007.

De las características de la pieza cabe destacar el fuerte desgaste de su cara oclusal, es decir, de la zona con la que se mastica. Apareció asociado junto a otros restos óseos de herbívoros (bisontes, gamos, ciervos gigantes, conejos, tejones...) y carnívoros (lobos, chacales, osos, hienas de cara corta...), además de a una industria lítica muy rudimentaria, muy primitiva conocida como modo 1 u olduvayense. Se ha podido obtener algunos datos sobre la fabricación y uso de estas herramientas. El material se obtuvo a unos 2 o 3 km de distancia, el remontado de las piezas permite saber que fueron talladas in situ y abandonadas después de descarnar a los animales. Los restos óseos de fauna presentan claras marcas de descarnado.

Canino de hiena e industria lítica de Barranco León

Es importante señalar que al hablar de Orce se hace referencia a un conjunto de localidades arqueológicas sitas en la depresión de Guadix-Baza que han aportado restos tanto arqueológicos como paleontológicos de una importancia excelsa. Estos yacimientos pertenecen al Pleistoceno inferior, cuando al contrario del paisaje desértico actual existía un lago que atraería a abundante fauna a sus cercanías, entre ellas al ser humano.

La evidencia fósil no permite establecer con certeza su clasificación como especie dentro del género Homo pero su datación cronológica sitúa a los restos de Orce entre Homo georgicus (Dmanisi 1,8 m.a.) y la indeterminación de la especie Ñ de los yacimientos de Atapuerca (1,2 m.a.), los rasgos morfológicos parecen relacionarlo con esta última, el Homo sp de Atapuerca.

La polémica

Orce saltó al campo de la paleoantropología de la mano de la polémica cuando en 1982 el paleoantropólogo Josep Gibert presentó a la comunidad científica y al público en general los restos de una calota de un homínido datado en 1,3 m.a. Inmediatamente después surgió la polémica ya que para una parte importante de la comunidad científica era difícil de aceptar unas fechas tan antiguas para el poblamiento de Europa. Por aquel entonces el resto más antiguo de presencia humana en Europa se correspondía con la mandíbula de Mauier (Alemania) con una cronología de 500.000 años. El salto cualitativo y cuantitativo era enorme, algo que la siempre conservadora comunidad científica ha discutido con vehemencia. La teoría dominante era denominada “cronología corta”, planteaba la imposible ocupación de Europa dada sus duras características climáticas y geográficas, las cuales habrían imposibilitado la llegada de homínidos con capacidades técnicas y cognitivas limitadas.

Años después llegaron los descubrimientos de Dmanisi (Georgia), Atapuerca (España) y algunos otros yacimientos (Boxgrove-Inglaterra y Ceprano-Italia) que evidenciaron la ocupación de Europa por homínidos en fechas muy antiguas. Primero se estableció con Homo antecessor en 0,8 m.a., después las dataciones de Dmanisi remontaron la ocupación de los límites de Europa y Asia a 1,8 m.a. por parte de un grupo de homínidos muy primitivos con bastantes similitudes a los Homo habilis, el Homo georgicus. Por último, Atapuerca no hace demasiado se volvió a confirmar como un increíble yacimiento aportando la documentación de una mandíbula de homínido procedente de la Sima del Elefante con una datación de 1,2 millones de años.

Con la perspectiva que nos permite el avance del tiempo y de las investigaciones, la polémica sobre el resto oseo de Orce parece desfasada y carente de valor en la actualidad. Poco importa ya si esa calota corresponde a un homínido o bien a un herbívoro, la presencia humana en la Península Ibérica por encima de 1,2. m.a. es un hecho incontestable que se apoya ya no sólo en el registro arqueológico de los fósiles humanos, sino también en numerosos yacimientos arqueológicos donde está bien documentada la actividad humana por medio de la presencia de industria lítica clasificada como modo 1 u olduvayense y modo 2 o achelense (más información en Prehistoria al día). Y más allá de la polémica concreta lastrada por dogmatismos, es de justicia reconocer al profesor Gibert el mérito y lo acertado de sus planteamientos: Europa fue poblada por homínidos arcaicos en fechas muy antiguas. Si bien no me resisto a opinar sobre la clasificación de la calota de Venta Micena. A mi parecer se debe clasificar como humana por la presencia de suturas craneales, aunque admito las serias dudas que deja. La documentación de este nuevo fósil en un yacimiento próximo a Venta Micena con una datación muy similar creo que se constituye como una prueba indirecta a favor de su interpretación como resto humano. Existen además, análisis moleculares de un tipo de inmunoglobulinas sólo presentes en el género Homo que parecen confirmar que el resto óseo pertenece al género Homo.

Hacia a dónde apunta las investigaciones y los nuevos datos

Dejando atrás polémicas absurdas, el nuevo resto fósil humano por su localización espacial y temporal pone sobre la mesa el debate de las primeras salidas de África y de las rutas colonizadoras de Europa, además de cuál fue la especie o especies protagonistas de esas primeras salidas. Hemos de recordar que el género Homo tiene su origen en África hace unos 2,5 millones de años y que el primer representante de este género es Homo habilis (sin entrar en la discusión de su clasificación). Sabemos que de forma incontestable una de las rutas de salida de África se produjo por Oriente Próximo, colonizando Asia y Europa. Esta ruta se remonta al menos a hace 1,87 millones de años y estuvo protagonizada por Homo georgicus, desechando de esta forma la teoría tradicional de que fue Homo erectus el primer humano en pisar tierras no africanas.

Diente de Barranco León


Ahora bien, los nuevos restos publicados con 1,4 millones de años plantean de forma aún más sólida la posibilidad de que hubiese existido una segunda ruta colonizadora de Europa desde África a través del estrecho de Gibraltar. No tenemos la seguridad de que ambas rutas fuesen simultáneas aunque de momento parece anterior la ruta tradicional por Oriente Próximo dadas las fechas manejadas. Esta ruta por el estrecho de Gibraltar se apoya en la presencia de fauna de tipo africano en niveles arqueológicos datados en 1,6 millones de años. Ejemplos de esta fauna africana serían el tigre de diente de sable (Megantereon withei), una especie de hiena carroñera (Pachycrocuta brevirostris) y un équido de una sola pezuña relacionado genéticamente con los caballos actuales. El problema de esta teoría es la ausencia de pruebas que evidencien las tecnologías necesarias para atravesar el estrecho, si bien esta ausencia no es prueba de que no existiese.

Otro inconveniente para esta propuesta es la primera filiación genética propuesta para el diente de Orce, la cual relaciona el fósil con los restos de la Sima del Elefante (sierra de Atapuerca), la especie denominada Homo sp o ñ. De ser correcta esta relación y teniendo en cuenta el origen asiático de Homo sp y su relación morfológica con Homo georgicus, la documentación de este nuevo fósil nada aportaría a las tesis que defienden una ruta migratoria por el sur de Europa.

Una tercera vía es apuntada de forma minoritaria por algunos investigadores italianos, los cuales apunta a una ruta migratoria por el estrecho de Túnez llegando hasta Sicilia.

Todos estos datos en su mayoría sesgados son un puzzle difícil de encajar, en el cual hay que tener en cuenta  todos los aspectos, yacimientos con restos óseos humanos y sus dataciones, del mismo modo son importantes aquellos yacimientos con industria lítica no asociada a restos óseos pero con dataciones importantes. En Europa existen algunos yacimientos con dataciones muy antiguas, en estos se han localizado restos de industria lítica facturada por homínidos pero sin asociación a restos óseos. En Italia tenemos industrias líticas en Pirro Norte datadas en un espacio temporal que abarca 1,7 y 1,3 m.a. Por otro lado en Francia el yacimiento Leziganden-Cebe ofrece también fechas muy antiguas en torno a 1,57 m.a.