miércoles, 24 de abril de 2013

Las pisadas humanas de la cueva de La Basura (Las Brujas-Italia) tienen 14.000 años

Dentro del conjunto de más de 70 cuevas del complejo kárstico de Toriano (Liguaria) se encuentra la cueva de La Basura (que en la lengua ligur significa “bruja”), la cual fue descubierta al menos en su desarrollo completo en el año 1950. Este yacimiento cuenta en su registro arqueológico con depósitos del Paleolítico medio (musteriense) y superior principalmente, pero quizás lo más llamativo de la cueva sea la preservación de las huellas de dos individuos de época epigravetiense así como una sala interior donde se conservan pellas de barro adheridas al techo y las paredes de dicha sala.

A lo largo de un pequeño recorrido dentro de la cueva quedaron impresionadas en el suelo las siluetas o huellas de los pies de dos individuos. A partir de las dimensiones de las diferentes huellas se ha podido determinar el número de individuos que caminaban, pero también su estudio permitió realizar una estimación aproximativa de la talla de ambos en función de las medidas tomadas. Las pisadas de 0,27 cm corresponderían a un individuo adulto, mientras que las de 0,22 cm se ha interpretado como de individuo infantil. La estimación de la altura del primero rondaría en 1,65 m, por el 1,32 m del niño.

Huella de pie de Cueva de la Bruja

En un primer momento fueron asignadas a HN con una datación entre 50.000 y 70.000 B.P., sin embargo el desarrollo de los métodos de datación han permitido obtener recientemente fechas mucho más fiables. Para ello se utilizó el C14 datando un carbón recogido en la misma sala por lo que es una datación indirecta y deja alguna duda de su relación con las pisadas. El resultado arrojó una fecha de 12.330±80 B.P. El otro método empleado es el de las series de uranio-torio a partir de una muestra obtenida de la fina capa de caliza que recubre las huellas. Al no datar de forma directa las improntas el resultado arrojado se debe interpretar como una fecha mínima en que se produjeron las nombradas pisadas: 14.300 B.P (magdaleniense). Además de las pisadas fósiles, también han quedado fosilizadas las manos y las rodillas de ambos individuos.

Otro aspecto singular de la cueva es la presencia de pellas de barro en el techo y paredes de la sala, lanzadas después de ser recogidas del mismo suelo de la caverna. Los investigadores de la cueva interpretan que las formas naturales de las rocas a la luz móvil de antorchas y lámparas se asemejan a animales y las pellas de barro serían el testigo último de un ritual de iniciación de los jóvenes cazadores. Interpretación más que dudosa, llena de subjetivismo y como suele pasar para explicar aspectos para los que no se tienen pruebas de peso, despreciando otros aspectos como los lúdicos. No existe más pruebas de esa interpretación que de otras como que las pellas adheridas fuesen resultado de los simples juegos de niños tirándolas contra la pared.

La documentación de pisadas de homínidos durante el Paleolítico no es abundante pero se tienen unos cuantos ejemplos que incluso se remontan a las etapas pre-homo. Las más famosas son las huellas de Laetoli (Tanzania, 3,6 m.a.), asociadas a Australopithecus afarensis, ya en el Paleolítico superior quizás sea inevitable citar las pisadas de la cueva de Chauvet. Otros ejemplos son las huellas de Lleret (Kenia), asociadas a Homo ergaster y datadas en 1,5 m.a. (Paleolítico inferior) y que muestra ya la forma de un pie bastante moderno. En España en 2001 se descubrieron en cueva Tempranas (Llanes) varias huellas del Paleolítico superior.

Huella de Leret (Kenia)


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