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jueves, 10 de noviembre de 2016

La selección natural eliminó parte de la #herencia #genética #neandertal en los humanos modernos

LOS NEANDERTALES COMO GRUPO HUMANO DESAPARECIERON HACE UNOS 30.000 AÑOS MÁS O MENOS, PERO UNA PARTE DE SU ADN SE MANTIENE COMO HERENCIA GENÉTICA EN EL GENOMA DE LOS HUMANOS MODERNOS, NUESTRA ESPECIE. EL PROBLEMA DE ESTA HERENCIA SE ABORDA EN UN NUEVO ESTUDIO REALIZADO POR LOS GENETISTAS DE LA UNIVERSIDAD DE CALIFORNIA DAVIS. LA CONCLUSIÓN MÁS SIGNIFICATIVA MUESTRA POR QUÉ ESA HERENCIA GENÉTICA DE NUESTROS PARIENTES MÁS CERCANOS SE ESTÁN ELIMINANDO POCO A POCO EN BASE A LOS MECANISMOS DE LA SELECCIÓN NATURAL.

"En promedio, se ha producido una selección débil pero generalizada de los genes neanderthales", declaró uno de los responsables del estudio, Graham Coop, profesor en el Departamento de Evolución y Ecología y del Centro de Biología de la Población de la Universidad de California Davis. Él es el autor principal del artículo publicado el 8 de noviembre en la revista PLoS Genetics. La selección parece ser consecuencia de una pequeña población de neandertales mezclada con una población mucho mayor tamaño de humanos modernos, cuyo rastro genético resultó el dominante.

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Los antepasados de las poblaciones neandertales comenzaron la divergencia genética con nuestros antepasados ​​africanos hace más de medio millón de años. Fruto de esa evolución genética en Europa y Asia Central emergió la anatomía clásica neandertal cuya presencia se detecta en el registro fósil humano hasta hace unas pocas decenas de miles de años.

En base al registro arqueológico de la cultura material no cabe duda que las poblaciones neandertales contaban con una cultura muy sofisticada. Ese conjunto material se conoce como musteriense (para la cultura del Paleolítico Medio) y fueron capaces de evolucionar hacia comportamientos más modernos definidos por el uso de colgantes de adorno personal y nuevas formas en la talla de la industria lítica así el uso de material óseo. Esta evolución se conoce como Chatelperroniense y es una de las culturas de transición del Paleolítico medio al Paleolítico superior. 



Cuando los Homo sapiens salieron de África hace unos 50.000 a 80.000 años y se extendieron en Europa y Asia, tuvieron encuentros sexuales con los neandertales que culminó en una descendencia fértil e híbrida. Esa primera descendencia híbrida habría sido, en promedio, una mezcla 50-50 de genes neandertales humano moderno y podían haber convivido junto con los humanos modernos, los neandertales u otros híbridos.

Entonces, ¿qué pasó con el ADN neandertal? Hoy en día los genes neandertales son un pequeño porcentaje entre el 2 y el 3% del genoma de las personas de ascendencia europea, un poco más común en personas de origen asiático (hasta el 5%), y casi ausente en las personas de ascendencia africana.

El equipo investigador responsable del estudio ideó un método para medir el grado de la selección natural del ADN neandertal en el genoma humano. Una hipótesis hasta la fecha ha sido que los neandertales se convirtieron rápidamente en incompatibles genéticamente con los humanos modernos, por lo que su descendencia híbrida no se "ajustó" en términos evolutivos o que bien no lograron prosperar o no eran fértiles.

Sin embargo, el estudio pone de manifiesto una realidad diferente. En lugar de mostrar una fuerte selección en contra de unos pocos genes neandertales, encontraron una débil pero generalizada selección en contra de muchas secuencias de ADN neandertal, es decir se eliminaron poco a poco desde nuestro genoma.

Homo Sapiens y Homo Neanderthalensis, frente a frente.

Según Coop esto es consecuencia de que una pequeña población aislada de neandertales se mezcló con una población mucho mayor de humanos modernos. La endogamia en poblaciones pequeñas significa que las variantes genéticas comunes pueden permanecer incluso si son perjudiciales en algún grado. Pero cuando se mezclan en una población más amplia, la selección natural comienza a actuar en contra de esas variantes y eliminarlas finalmente.

"El tamaño de la población humana moderna ha sido históricamente mucho más grande, y esto es importante ya que la selección es más eficiente en la eliminación de las variantes perjudiciales en grandes poblaciones," dijo Juric, otro de los investigadores.

"Las variantes perjudiciales que podrían persistir en los neandertales no podían persistir en el ser humano. Creemos que esta simple explicación puede explicar el patrón de ascendencia Neanderthal que vemos hoy en día a lo largo del genoma de los humanos modernos ". Los resultados son consistentes con otro trabajo publicado recientemente. Si los neandertales hubieran sido más numerosos que los humanos modernos con los que se encontraron, podríamos haber tenido una mezcla diferente de Neandertales y los genes humanos, dijo Juric.



Fuente: The fate of Neanderthal genes

miércoles, 24 de abril de 2013

Las pisadas humanas de la cueva de La Basura (Las Brujas-Italia) tienen 14.000 años

Dentro del conjunto de más de 70 cuevas del complejo kárstico de Toriano (Liguaria) se encuentra la cueva de La Basura (que en la lengua ligur significa “bruja”), la cual fue descubierta al menos en su desarrollo completo en el año 1950. Este yacimiento cuenta en su registro arqueológico con depósitos del Paleolítico medio (musteriense) y superior principalmente, pero quizás lo más llamativo de la cueva sea la preservación de las huellas de dos individuos de época epigravetiense así como una sala interior donde se conservan pellas de barro adheridas al techo y las paredes de dicha sala.




A lo largo de un pequeño recorrido dentro de la cueva quedaron impresionadas en el suelo las siluetas o huellas de los pies de dos individuos. A partir de las dimensiones de las diferentes huellas se ha podido determinar el número de individuos que caminaban, pero también su estudio permitió realizar una estimación aproximativa de la talla de ambos en función de las medidas tomadas. Las pisadas de 0,27 cm corresponderían a un individuo adulto, mientras que las de 0,22 cm se ha interpretado como de individuo infantil. La estimación de la altura del primero rondaría en 1,65 m, por el 1,32 m del niño.

Huella de pie de Cueva de la Bruja

En un primer momento fueron asignadas a HN con una datación entre 50.000 y 70.000 B.P., sin embargo el desarrollo de los métodos de datación han permitido obtener recientemente fechas mucho más fiables. Para ello se utilizó el C14 datando un carbón recogido en la misma sala por lo que es una datación indirecta y deja alguna duda de su relación con las pisadas. El resultado arrojó una fecha de 12.330±80 B.P. El otro método empleado es el de las series de uranio-torio a partir de una muestra obtenida de la fina capa de caliza que recubre las huellas. Al no datar de forma directa las improntas el resultado arrojado se debe interpretar como una fecha mínima en que se produjeron las nombradas pisadas: 14.300 B.P (magdaleniense). Además de las pisadas fósiles, también han quedado fosilizadas las manos y las rodillas de ambos individuos.

Otro aspecto singular de la cueva es la presencia de pellas de barro en el techo y paredes de la sala, lanzadas después de ser recogidas del mismo suelo de la caverna. Los investigadores de la cueva interpretan que las formas naturales de las rocas a la luz móvil de antorchas y lámparas se asemejan a animales y las pellas de barro serían el testigo último de un ritual de iniciación de los jóvenes cazadores. Interpretación más que dudosa, llena de subjetivismo y como suele pasar para explicar aspectos para los que no se tienen pruebas de peso, despreciando otros aspectos como los lúdicos. No existe más pruebas de esa interpretación que de otras como que las pellas adheridas fuesen resultado de los simples juegos de niños tirándolas contra la pared.

La documentación de pisadas de homínidos durante el Paleolítico no es abundante pero se tienen unos cuantos ejemplos que incluso se remontan a las etapas pre-homo. Las más famosas son las huellas de Laetoli (Tanzania, 3,6 m.a.), asociadas a Australopithecus afarensis, ya en el Paleolítico superior quizás sea inevitable citar las pisadas de la cueva de Chauvet. Otros ejemplos son las huellas de Lleret (Kenia), asociadas a Homo ergaster y datadas en 1,5 m.a. (Paleolítico inferior) y que muestra ya la forma de un pie bastante moderno. En España en 2001 se descubrieron en cueva Tempranas (Llanes) varias huellas del Paleolítico superior.

Huella de Leret (Kenia)


martes, 5 de febrero de 2013

La no coexistencia sapiens y neandertales en la P.I.: pocos datos y mucho afán de protagonismo


Se ha divulgado en la revista PANS de EE.UU. (PNAS) la publicación científica de nuevas dataciones por Carbono 14 de dos yacimientos neandertales en la Península Ibérica hasta ahora considerados como algunos de los últimos refugios de HN en su proceso de extinción, aunque las dataciones más recientes para la industria asociada a HN las ha establecido Javier Baena y su equipo en la cueva cántabra L´Esquilleu (L´Estilleu, más información aquí) en unos 23.000 B.P. Incluso en el yacimiento asturiano de La Güelga se han obtenidodataciones similares para la presencia neandertal.

Una vez más comprobamos como en la arqueología y especialmente en la divulgación científica se hace generalización de resultados parciales y sesgados para construir teorías explicativas de un “todo” complejo y que muchas veces responde a cuestiones diversas. En ocasiones datos fiables y válidos acaban por falsear en parte la realidad.

Los yacimientos que han aportado las nuevas fechas son el Jarama VI (Guadalajara) y Zafarraya (Málaga). Las dataciones anteriores habían sido establecidas en 27.000 B.P. para el yacimiento malagueño y 30.000 años para el Jarama VI. Los nuevos resultados adelantan la extinción de HN en el centro y sur de la Península Ibérica a unos 45.000 B.P, asumiendo fechas similares para la desaparición de los neandertales del registro arqueológico similares a otros lugares de Europa.

El estudio científico

Las nuevas dataciones obtenidas son fruto del trabajo de un equipo internacional de investigación que incluye a miembros de la UNED y de la Universidad de Oxford entre otros organismos y universidades. Para el trabajo se recurrió al análisis de 252 restos óseos procedentes de yacimientos del centro y sur peninsulares, de los que sólo 27 presentaban restos suficientes de colágeno para permitír su datación por el método del C14. Estos 27 restos pertenecen a 11 yacimientos clave de la Península Ibérica para comprender el final del Paleolítico medio y con él la extinción del grueso de las poblaciones neandertales.

A modo de pequeña aclaración diremos que el método del C14 es el sistema de datación más empleado en la arqueología del Paleolítico superior, parte del recuento de la cantidad de isotopos de C14 presente en todo resto orgánico, dicha cantidad es constante hasta el momento de su muerte, una vez que ésta se produce, el C14 va disminuyendo a una velocidad constante (la mitad cada 5.730 ±30). Basta con medir la cantidad de C14 que aún permanece en el resto orgánico y compararla con la cantidad actual de un organismo vivo para determinar la fechación. Sin embargo, en la práctica no resulta tan sencillo y existen algunos problemas que poco a poco se van resolviendo. Dos de esos problemas son que la cantidad presente de C14 en atmósfera no es constante a lo largo de todas las épocas, lo cual se resuelve con las llamadas curvas de calibración, y la contaminación de las muestras por contacto con materiales orgánicos más recientes, que rejuvenecen las dataciones obtenidas.

Para la datación de los restos óseos el equipo de investigación utilizó una técnica relativamente moderna conocida como AMS (acelerador de masas de partículas) que permite datar a partir de cantidades de materia orgánica muy pequeñas y así no dañar los restos óseos estudiados y también la descontaminación por ultrafiltrado que elimina completamente la contaminación de C14 procedente de organismos más modernos.

De los yacimientos muestreados (11 en total) en el estudio, solamente dos fechas obtenidas corresponden a los citados yacimientos del Jarama VI y Zafarraya, las cuales adelantan el supuesto final de la presencia de HN en el sur de la Península hasta el 45.000 B.P. Estos dos datos parciales dan pie al equipo investigador para sustentar la hipótesis de una temprana desaparición de los neandertales. Afirman que neandertales y sapiens no coexistieron en el sur y centro, dejando abierto un pequeño resquicio a que esto ocurriese en la Cornisa Cantábrica. Olvidan la documentación del Niño de Lapedo en Portugal, con rasgos neandertales y sapiens y datado en unos 25.000 años.

En el estudio otras ocho muestras procedentes de yacimientos tan significativos como la cueva de La Sima de las Palomas (Murcia) son desechadas por la falta de fiabilidad de las dataciones por causa de la mala calidad del colágeno de los huesos dado su mal estado de conservación.

Por último, la mayoría de los medios obvian que en el mismo estudio las dataciones obtenidas en el yacimiento de Cueva Antón (Murcia) son coherentes con las ya conocidas, obteniendo dataciones recientes para la presencia de HN (en torno a 30.000 B.P). Los autores restan importancia a este dato arguyendo problemas metodológicos en la asociación de industria lítica y las muestras datadas con C14.

No quiero dejar de señalar la divulgación que se ha hecho en prensa apareciendo titulares profusamente que niegan la coexistencia de ambas poblaciones humanas en la transición del final del Paleolítico medio al superior en la Península Ibérica. Sólo decir que tanto Portugal como la Cornisa Cantábrica son parte de la misma.

Una crítica a las conclusiones de los autores

No es cuestión desacreditar el nuevo estudio porque éste, sin duda, ofrece datos interesantes como son fechas más correctas para las dataciones de los yacimientos de Jarama VI y Zafarraya, pero resulta evidente la escasez del muestreo del estudio, con sólo tres dataciones válidas y una de ellas apuntando en contra de las conclusiones de los autores. Sería preciso y deseable un estudio más amplio que incluyese también los yacimientos asociados sapiens. Es evidente que el problema de la contaminación de los yacimientos neandertales del sur peninsular es casi incuestionable, pero no lo es menos que el mismo problema afecta a los yacimientos sapiens, cuya llegada a la Península podría ser anterior a lo aceptado hasta ahora, por el mismo problema de rejuvenecimiento de las dataciones por contaminación. Un razonamiento similar es válido para cuestionar que los neandertales ibéricos despareciesen en fechas similares a los del resto de Europa como plantean los autores del estudio, ya que estos yacimientos en muchos casos adolecen del mismo problema metodológico y su desaparición también sería más temprana.

Mandíbula neandertal de Zafarraya


Las fechas en si mismas tienen una importancia secundaria, siendo lo fundamental los procesos que giran en torno a esta cuestión: la desaparición de la población neandertal, la llegada de las poblaciones sapiens, la transición del Paleolítico medio al superior, es decir, la emergencia de los comportamientos modernos. Y es en la medida que nos permitan un mejor conocimiento de estos procesos donde adquieren importancia las dataciones más precisas. Creo que las nuevas dataciones no cambian el panorama actual sustancialmente y las interpretaciones de sus autores solo nos retrotraen a las hipótesis de los años 90.

En mi opinión, los resultados apuntalan un problema metodológico ya conocido en la arqueología paleolítica: el problema de trabajar con dataciones de C14 antiguas y actuales que ofrecen diferentes grados de fiabilidad, o mejor dicho de precisión, y por otro lado la implementación en las dataciones de diferentes métodos de datación que ofrecen resultados dispares incluso para un mismo yacimiento.

El reciente estudio sobre el arte rupestre cantábrico pasaba por aquí...

En los artículos leídos no he encontrado ninguna referencia a las sorprendentes dataciones del arte cantábrico que hace unos meses presentó el equipo de Zilhao y que podían abrir la posibilidad de relacionar las manifestaciones más antiguas del arte con neandertal (más información aquí). Esas primeras manifestaciones, concretamente el disco rojo de la cueva de El Castillo, fue datado por el método de series de uranio en 40.800 B.P. Un supuesto adelanto de la llegada sapiens a la Península Ibérica basado en el rejuvenecimiento de las dataciones ya no haría encajar de manera tan justa la fecha del disco rojo y la llegada sapiens, restando enteros a la hipótesis de la autoria neandertal. Esto último sólo es una pequeña opinión.

jueves, 24 de enero de 2013

El arte mobiliar paleolítico de Siberia y su relación con los pobladores de América

Hace tiempo se publicó en la revista Antiquity el registro arqueológico del arte mobiliar (siberiano) más antiguo conocido hasta el momento, datado en unos 28.000 BP (Paleolítico superior). Los objetos fueron recuperados en un conjunto de yacimientos conocidos como Yana Rhinoceros Horn, en tierras siberianas, dentro del Circulo Polar Ártico. El trabajo de investigación está firmado por un equipo de arqueólogos rusos encabezados por Vladimir V. Pitulko.


Los objetos presentan un buen estado de conservación y fueron grabados utilizando como soporte material óseo y marfil. Algunos objetos son adornos personales mientras que otros parecen tener una función simbólica desconocida. La colección se compone de más de 3000 piezas que han sido trabajadas en marfil y hueso a partir de este proceso: primero tallados, para después ser pulidos y finalmente grabados. Los grabados son símbolos abstractos y geométricos.

La importancia de este nuevo descubrimiento radica en las fechas obtenidas por C14, a partir de la datación de los restos óseos, combinada con su ubicación geográfica en la Cordillera de Verkhoyansk  y su relación con la primera llegada de Homo sapiens al continente americano. El yacimiento siberiano y las dataciones obtenidas podrían convertirse en un punto de partida perfectamente aceptable para explicar cómo y cuándo surgió la primera oleada migratoria hacia el nuevo continente desde la plataforma euroasiática por el estrecho de Beringia.

- Curso Avanzado de Blender aplicado al patrimonio arqueológico e histórico.
- Evolución humana en la Sierra de Atapuerca: un millón de años de poblamiento a través de su contexto arqueológico.
- Arte paleolítico y divulgación científica: nuevas miradas a través de las nuevas tecnologías.

Además, el yacimiento se convierte con este descbrimiento en el sitio arqueológico más antiguo del Paleolítico superior más al norte de la tierra.

Estos datos encajan perfectamente en la escala temporal con el reciente estudio publicado por el equipo del genetista Svante Pavöo que a partir del análisis del ADN fósil del yacimiento de Tianyuen (China), fechado en 40.000 años, relaciona a los nativos americanos con las poblaciones asiáticas dado el alto porcentaje de ADN heredado de un antepasado común (el fósil de Tianyuen).

viernes, 11 de enero de 2013

El lenguaje del neandertal


El lenguaje es un rasgo únicamente presente en el ser humano, por lo tanto en la espinosa definición de las difusas fronteras que permiten especificar a un animal como un ser humano una de las piedras angulares es la capacidad de comunicación verbal, nos define. Estamos ante un problema complejo de interpretar en la arqueología, ya que uno de los aspectos más complicados de rastrear en nuestro pasado evolutivo es la emersión de ese lenguaje complejo y simbólico en el ser humano. Las palabras y su expresión física, es decir, los sonidos se esfuman sin dejar su impronta en el registro arqueológico, no fosilizan. Sabemos que algunos de los simios actuales tienen actitudes comunicativas significativas, para ello son capaces de dominar un importante número de símbolos, pero en cualquier caso muy limitado a unos pocos centenares de símbolos y esto no puede considerarse un verdadero lenguaje complejo sino un mero sistema de comunicación.

No abordaremos la cuestión del origen del lenguaje en el presente artículo, sino que nos centraremos en la discusión de si el hombre de Neandertal fue poseedor de la capacidad de comunicarse entre iguales valiéndose de un lenguaje complejo, al mismo nivel que el empleado por el Homo sapiens, lo cual supone una ventaja adaptativa respecto al resto de animales. Para ello analizaremos las posibles pruebas fósiles (aunque sean indicios indirectos), culturales, genéticas y anatómicas que poco a poco van arrojando luz a un tema aún controvertido y lastrado en determinados casos por los prejuicios hacia las capacidades intelectuales de Homo neanderthalensis.

Lenguaje neandertal

Durante un periodo largo de tiempo la comunidad científica negó la capacidad de comunicación mediante un lenguaje complejo a los neandertales. Esta situación fue heredera y fiel reflejo de los prejuicios con los que desde su descubrimiento se caracterizó a esta población humana, atribuyéndole rasgos simiescos y capacidades intelectuales muy limitadas. Sin embargo, el avance en las investigaciones ha ido desmintiendo esa supuesta incapacidad neandertal para comunicarse con un lenguaje verbal. No parece descabellado plantear que en la actualidad la discusión se centra en que grado se desarrolló ese lenguaje complejo en las poblaciones neandertales.

Tracto sapiens y neandertal

La reconstrucción del aparato vocal, la laringe y la faringe demostró (según algunos investigadores como Lieberman) algunas diferencias entre el sistema fonador sapiens y neandertal, lo que en un principio permitió a parte de los investigadores construir una nueva negación disfrazada de matizaciones con respecto a la postura anterior: Homo neanderthalensis tendría cierta capacidad de lenguaje pero no podría articular tantas vocales como el hombre anatómicamente moderno (solamente a, i, u) por lo que su lenguaje sería mucho menos complejo y forzosamente complementado por un lenguaje gestual. En opinión de estos autores los neandertales no poseían un tracto vocal de carácter moderno, sino que se asemejaría al tracto infantil de los Homo sapiens, edad en la que como el resto de mamíferos aún podemos beber/comer y respirar a la vez sin riesgo de atragantarnos. Hoy en día están prácticamente refutadas estas ideas. Una reconstrucción de la base craneal no del todo acertada conllevó este tipo de conclusiones erróneas acerca del aparato vocal de los neandertales. Para argumentar la deconstrucción de esta teoría se recurre a varios fósiles craneales pertenecientes a Homo heidelberguensis como son los especímenes de Steinheim, Petralona o Atapuerca, en los cuales se observa con certeza una base craneal de características modernas. Resulta muy difícil de aceptar que los neandertales hubiesen perdido en el proceso evolutivo la capacidad de producir un lenguaje moderno, similar al de Homo sapiens, cuando ésta ya había sido adquiridas por las poblaciones europeas hace más de 500.000 años y representa una ventaja evolutiva evidente. Estas poblaciones europeas son los ancestros directos de los neandertales, los cuales evolucionaron en condiciones de aislamiento en las tierras europeas cubiertas por el hielo. Además en la fonación interviene un hueso muy frágil y difícil de conservar: el hioides.

Un hueso clave

En el Próximo Oriente en el yacimiento israelí de Kebara se documentó en 1982 uno de los esqueletos más completo del registro neandertal, el conjunto fue recuperado en conexión anatómica, y entre los fósiles óseos se recuperó el hueso hioides, presente en el aparato fonador y que sirve como anclaje a los músculos de la garganta, jugando un papel clave en la fonación. Su análisis constató que era prácticamente indistinguible del hioides de un ser humano anatómicamente moderno, hecho que se confirmó en la sierra de Atapuerca con la documentación de otros dos hioides correspondientes a preneandertales. La asociación del hioides con su mandíbula en el caso del yacimiento de Kebara permite un cálculo bastante exacto del tamaño de la laringe, la faringe y su relación con la base craneal, evidenciando un aparato fonador de aspecto moderno. Numerosos investigadores han recurrido a este argumento para apoyar la tesis de la capacidad comunicativa de los neandertales a partir de un lenguaje complejo y articulado, basado en la capacidad de pronunciación de las mismas vocales que el hombre moderno. Por otra parte la distancia entre dos huesos vomer y occipital es similar entre sapiens y neandertal. Pero en palabras del investigador Tobias no es la garganta la que habla, sino el cerebro, por lo que son necesarias otras evidencias.

Hiodes neandertal


No es este hioides el único hueso fósil que nos admite comprobar indicios del lenguaje complejo en estas poblaciones humanas. Aunque el cerebro no fosiliza, si deja marcas de su forma en el neurocráneo que nos aportan una información muy relevante. Un reciente estudio de los fósiles euroasiáticos del Pleistoceno(neandertales) llevado a cabo por dos investigadores vinculados con el yacimiento burgalés de Atapuerca (Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martinez) puso de manifiesto un importante desarrollo dos áreas cerebrales relacionadas con la ejecución y comprensión del lenguaje, el área de Wernicke y el área de Broca. Es decir, los neandertales ya habían desarrollado las zonas relevantes del cerebro que permitirían la ejecución de un lenguaje complejo.

Recurriendo a la genética

La adquisición del lenguaje por parte de los niños sin apenas esfuerzo durante sus primeros años de vida es explicada por Noam Chomsky a partir de una capacidad innata transmitida genéticamente que permite conocer la estructura profunda de la gramática, esta estructura constituiría la base común compartida por todas las lenguas. Si la gramática profunda de las lenguas se transmite genéticamente esta puede ser rastreada por la paleogenética. El gen responsable del habla en el Homo sapiens se conoce como FOXP2, y este fue reconocido en poblaciones neandertales recientemente en el estudio genético de dos individuos neandertales procedentes de la cueva asturiana de El Sidrón (43.000 B.P.). La consecuencia es clara, si Homo neanderthalensis no contaba con ningún impedimento físico para la producción de sonidos y además en su bagaje genético estaba presente el gen del habla, sólo los prejuicios acientíficos permiten seguir negándolo. La pregunta es la siguiente, ¿el gen FOXP2 procede de un antecesor común, del intercambio genético entre sapiens y neandertales hace 50.000?¿Pero la vida de los neandertales requeriría un lenguaje complejo?.

Una certificación cultural




Sabemos que los grupos humanos neandertales formaban sociedades complejas, que habitaban cuevas y abrigos, pero también lugares al aire libre donde formaban pequeños asentamientos temporales con cabañas. Dividían los espacios funcionalmente, con hogares como en el Abric Romaní en Cataluña, talleres de talla lítica, zonas de descuartizado de animales. Culturalmente son los autores de dos industrias líticas, el musteriense del Paleolítico medio y el Chatelperroniense (transición al comportamiento complejo), que requieren una planificación previa de la talla, además usaban adornos personales como los colgantes y enterraban a sus congéneres de forma ritual, cuidaban de las personas mayores y de los discapacitados, usaban plumas como demarcadores étnicos o tribales así como pigmentos como el ocre. No parece posible que una sociedad compleja y simbólica como la que se refleja en las prácticas culturales descritas someramente sea viable sin la articulación de un lenguaje complejo que permita la transmisión de conocimientos y tradiciones de una generación a otra. El uso de un lenguaje complejo es indispensable en la planificación de la caza en grupos que practicaban. Y por último, hoy sabemos con certeza que se produjo una interacción y intercambio de genes con los cromañones, no resulta muy coherente pensar en esa interacción entre un grupo con lenguaje y otro sin él.

Un paso más allá

Con este repaso a las pruebas con las que contamos para acercarnos a la capacidad comunicativa de neandertal por medio de un lenguaje articulado negarla rozaría el absurdo, pero no es esa la cuestión en la actualidad, sino hasta que punto dicha capacidad fue desarrollada por los “europeos del pleistoceno” porque no es lo mismo poseer la capacidad que llevarla hasta las últimas consecuencias. En este punto entran en juego las culturas neandertales que supusieron la transición del Paleolítico medio al superior, es decir la emergencia del comportamiento moderno y estas son el chatelperroniense y el ulizziense. Estas muestran una importante evolución hacia los comportamientos modernos, sin embargo no alcanza los niveles de los yacimientos asociados a sapiens. ¿Se puede asociar de forma inequívoca las manifestaciones simbólicas a un lenguaje complejo?. De ser así neandertal tendría un lenguaje menos complejo (menos desarrollado, no menos capacidad) que los sapiens. Sin embargo, las manifestaciones simbólicas de neandertal son aún tema controvertido, se conocen cada vez mejor a medida que avanzan las investigaciones, por lo que un lenguaje neandertal complejo al nivel de sapiens es una posibilidad a demostrar.

domingo, 30 de diciembre de 2012

La vida en un clan paleolítico


Existe el mito popular del hombre de las cavernas como grupos humanos más bien bestializados, poco desarrollados, con una cultura escasa, rudimentaria y embrutecidos por unos biotopos hostiles, hecho que desmienten las pruebas arqueológicas que van caracterizando a estas sociedades con un grado importante de complejidad, en las que a partir de los inicios del Paleolítico Superior se produce una explosión de la vida cultural y social de estos grupos de cazadores-recolectores que se manifiesta principalmente en una cada vez más perfeccionada industria lítica, que se estandariza a la vez que se desarrollan útiles especializados para cada una de las tareas, también se comienza a documentar la implosión de útiles trabajados en otras materias primas como el hueso, las astas o la madera. Las manifestaciones de adornos personales, las representaciones parietales o en objetos muebles, los inicios de los instrumentos musicales y de los rituales de inhumación y el dominio de los ciclos naturales, de los calendarios y de la astronomía son reflejo de unas sociedades cada vez más complejas, con un potente acervo cultural, que algunos investigadores han denominado como sociedades opulentas, incluso se podría hablar de sociedades del conocimiento. Gran parte del tiempo de estas sociedades estaría dedicado al ocio y al pensamiento, ya que vivían en un medio abundante en recursos y del cual tenían un profundo conocimiento, lo que les permitía dedicar apenas dos o tres horas al trabajo, a la producción económica, sin apenas pasar épocas de carestía.

Culturas del Paleolítico superior

En el continente europeo el Paleolítico Superior comienza a emerger en torno al 40.000 BP, variando según las zonas y se define por una serie de rasgos como la aceleración del ritmo histórico en que se producen los cambios, una importante expansión demográfica, la diversificación de los rasgos culturales, surgimiento de las representaciones parietales y muebles y la expansión del Homo sapiens ocupando todo el planeta. Es un momento críticamente frío, con condiciones climáticas substancialmente adversas ya que se desarrolla a partir de la cuarta glaciación dentro del periodo de enfriamiento conocido como Würm. Dentro del Paleolítico Superior se pueden distinguir diversas culturas o complejos culturales definidos por los cambios tecnológicos y rituales, así como una mayor planificación y eficacia en la explotación de los recursos presentes en la naturaleza.

Así, el Paleolítico Superior da comienzo con tres complejos culturales: Chatelperroniense, Auriñaciense y Gravetiense, que conforman lo que se conoce como Paleolítico Superior Antiguo. La cultura chatelperroniense-perigordiense es un periodo de transición desde la última industria lítica del Paleolítico Medio, el Musteriense. Es este el momento histórico en el que por primera vez entran en contacto dos poblaciones humanas diferentes en Europa, sapiens y neandertales. La industria Chatelperroniense se define por los cuchillos de dorso curvo, alguna industria ósea y la aparición de adornos personales como colgantes tallados en hueso. Esta nueva industria lítica es manufacturada fundamentalmente por los grupos humanos neandertales, que durante este periodo se especializan en la caza de  grandes animales de climas fríos como rinocerontes lanudos y renos. El siguiente grupo cultural se conoce como Auriñaciense (33.000-29000 BP), abarca un momento fuertemente definido por los acusados cambios climáticos en periodos de tiempo muy cortos, con periodos de mucho frío y máxima extensión de los glaciares seguidos de temperaturas más suaves. A nivel arqueológico se define por la presencia de una especie de puntas arrojadizas fabricadas en hueso conocidas como azagayas. El Gravetiense (30.000-21.000 BP) presenta una novedad importante, se produce la proliferación de las figuras femeninas en bulto redondo `Venus paleolíticas`, que son fabricadas en piedra, hueso o marfil. Los científicos consideran de forma mayoritaria al Homo sapiens como el autor de este tipo de industria. Buenos ejemplos de este periodo los tenemos localizados en Cantabria con yacimientos como las cuevas de El Castillo, Morín o El Pendo.

Colgantes chatelperronienses procedentes de Francia

El complejo Solutrense corresponde con el Paleolítico Superior Medio y abarca un periodo comprendido entre 21.000 a 17.000 BP. Se produce una revolución en la industria lítica con la aparición de puntas de proyectiles conocidas como hojas de laurel, con un retoque escamoso que invadía toda la pieza. En la industria ósea aparecen agujas con ojo para colocar hilos, una importante innovación con consecuencias profundas en la vida del ser humano ya que permitió un elaboración más eficaz de la ropa para protegerse del frío. La  cueva cántabra de Covalanas (Ramales de la Victoria), declarada Patrimonio de la Humanidad junto otros conjuntos rupestres de la Cornisa Cantábrica, presenta una de las más impresionantes series de pinturas rupestres del Solutrense.

Por último, el Paleolítico Superior final que supondría la eclosión de las cuevas con las representaciones rupestres más espectaculares como es el caso del El Castillo y Altamira en Cantabria o los grandes paneles de Francia. Este periodo se conoce como Magdaleniense (17.000 - 10.000 BP). En este momento la industria ósea presenta una evolución espectacular, aumentando exponencialmente los útiles trabajados en hueso, se produce la generalización de arpones para la pesca cuidadosamente tallados.

Mano de la cueva El Castillo

Tradicionalmente la emergencia del Paleolítico Superior se ha explicado a partir de la llegada al continente europeo de clanes de Homo sapiens quienes sustituyen a las poblaciones de carácter europeo, es decir, a Homo neanderthalensis. Sin embargo, esta tesis de la sustitución de una población por otra ha sido seriamente cuestionada por los últimos avances en paleogenética. El estudio del genoma neandertal ha puesto de manifiesto la presencia de un importante porcentaje de genes neandertales en poblaciones actuales no africanas, tomando fuerza la teoría de la hibridación.

Vida, enfermedad y muerte

Durante el Paleolítico Superior los seres humanos se agrupaban en grupos de reducidos tamaños, clanes unidos por parentescos sanguíneos normalmente no superiores a 50 o 60 individuos aunque en ocasiones podían llegar a los dos o tres centenares, que se concentraban en zonas con una alta riqueza en recursos naturales. Estos grupos o clanes, bastantes numerosos, compartían una cultura común como demuestran la difusión tecnológica de los útiles tallados en piedra o hueso, los adornos personales, los rituales funerarios y las representaciones paleolíticas.

La esperanza de vida era relativamente corta, entre los 40-50 años, edad a la que ya se podía considerar como vejez y a la que una parte importante del grupo no lograba alcanzar. El momento crucial en la vida de toda persona en la Prehistoria era el nacimiento y los primeros años de vida, con una mortalidad infantil importante, una vez superadas esas etapas el peligro de morir era mucho menor. Entre las causas más importantes de muerte estaban los traumatismos producidos en los momentos más arriesgados de la caza, accidentes laborales que diríamos ahora. Son frecuentes las fracturas y será en el Paleolítico Superior cuando comiencen a ser tratadas con prototipos de férulas armadas con corteza de árboles para facilitar una mejor recuperación del hueso fracturado. Aunque el ser humano durante el Paleolítico Superior gozó de buena salud y las enfermedades eran menos frecuentes que en la actualidad, el registro fósil también nos permite conocer algunas de las enfermedades que padecieron nuestros antepasados durante la Prehistoria. Así tenemos documentados casos de reumatismos causados por el desgaste físico, infecciones, caries, gingivitis, esclerosis, tuberculosis o carcinomas. Las enfermedades en el ser humano vienen determinadas en una buena parte por el sistema económico de producción, es imposible pensar que enfermedades ahora comunes como el cáncer se desarrollen de forma importante como en la actualidad en un sistema respetuoso con el medio ambiente. El desarrollo durante el Paleolítico de los sentimientos de altruismo y solidaridad que nos definen como especie propició la aparición de los primeros remedios médicos, basados en un profundo conocimiento de las propiedades medicinales del medio natural y de sus recursos y en el método ensayo-error.

En este momento se diversifican los hábitats, se siguen aprovechando las cuevas como lugar de habitación pero también como de trabajo, enterramiento y de rituales, aunque los asentamientos al aire libre son más habituales que en cueva. Los primeros pasos de la arquitectura y de las técnicas constructivas permitieron que estas ocupaciones al aire libre presentan una tipología muy variada, tendiendo a adaptarse al medio, llegándose a constituir de forma frecuente pequeños poblados estacionales de hasta 28 cabañas como en el yacimiento de Kostienki (Rusia), donde las cabañas eran de tipo comunal y de un tamaño considerable (35x15 m), aprovechándose la abundante madera del entorno para la construcción del armazón, que era atada con tiras de cuero y cubierta con pieles curtidas. Otro tipo de vivienda se documenta en el yacimiento francés de Pincevent, un asentamiento de cazadores de renos, que emplearon durante el Magdaleniense final en sus cabañas estructuras piramidales con postes de madera entrelazados en la parte superior, siendo recubiertos también con pieles.

Los grupos humanos basaban su economía en la recolección de frutos silvestres y en la caza de animales salvajes. Ambas actividades eran colectivas y respondían a una cuidada planificación, posible gracias a los conocimientos de los ciclos del sol y la luna, y por tanto al uso de calendarios, que permitían conocer los movimientos migratorios de las manadas, las épocas de parto o de maduración de frutos y vegetales silvestres. La caza se hizo más selectiva, centrándose en animales ungulados como ciervos y renos, preferentemente individuos jóvenes. Es durante el Paleolítico Superior cuando se domestica el perro a partir de los lobos salvajes capturados posiblemente siendo aún lobeznos. Una novedad económica muy significativa de este periodo es la pesca, para la cual se desarrollan magníficos arpones en hueso.


Representación Museo de Altamira


sábado, 16 de junio de 2012

El arte rupestre cantábrico es el más antiguo...¿ o no?: una mirada crítica


Panel de manos de la cueva de El Castillo

La publicación en la revista “Science” de un trabajo de investigación sobre las representaciones rupestres del Cantábrico, y fundamentalmente de Cantabria, desató la polémica y provocó estridentes titulares como “¿Pintaron los neandertales Altamira?, “ El arte rupestre de Altamira, Castillo y Tito Bustillo el más antiguo del mundo” o “El arte rupestre en Altamira y otras dos cuevas españolas es el más antiguo del mundo ". Y ninguno de ellos es riguroso, ya veremos las razones.

El estudio

El trabajo fue liderado por Alistaer Pike de la Universidad de Bristol (Inglaterra), quien encabezó un equipo internacional formado especialmente por expertos de la Península Ibérica. El estudio científico da cuenta de una serie nuevas dataciones realizadas por el sistema de series de uranio, método que mide los isótopos de las calcitas. Las cuevas más destacadas son Altamira, El Castillo, La Pasiega, Covalanas y El Pendo en Cantabria, y Tito Bustillo y Pedroses en Asturias.

De las fechas obtenidas la mayoría está dentro del rango esperado, sólo 4 proporcionan fechas más antiguas de lo presupuesto. Se han obtenido fechas máximas y mínimas de realización de cada figura debido a las características del método empleado, ya que no se datan las figuras de forma directa sino las concreciones calcáreas que están por debajo y por encima de las mismas.

Esas cuatro fechas son las que realmente aportan datos realmente nuevos para el conocimiento del Paleolítico, concretamente para la explosión de las capacidades simbólicas en la transición del Paleolítico medio al superior. Podríamos apurarlo a una única datación realizada en la cueva de El Castillo, que es la que ha proporcionado la fecha más antigua.

Tito Bustillo y Altamira

En la asturiana de Tito Bustillo se ha datado una figura antropomórfica de pigmento rojo en una horquilla que oscila entre los 35.500 y 29.600 BP, fechas similares o incluso inferiores a las ya conocidas de yacimientos franceses como Chauvet (32.000 BP) y Abrí Castenet (37.000 BP). En lo que sí se convierte es en la figura humana más antigua datada hasta el momento.

En Altamira se trabajó sobre dos figuras del archiconocido “Techo de los Policromos”, un caballo rojo y un signo abstracto de forma triangular. La datación del caballo está dentro de lo esperado con una fecha de 22.000 BP, quizás un poco antigua, ahondando en lo desfasado de la clasificación del arte rupestre siguiendo criterios estilísticos. El signo abstracto se dató en 35.500 BP, como vimos en el caso de Tito Bustillo, en armonía con los últimos datos de los yacimientos franceses. La conclusión más evidente que puede extraerse es que hubo varios momentos en que se realizó el panel.

¿Permite ésto titulares tan ruidosos como “Pintaron los neandertales Altamira”?. Evidentemente que no, por dos motivos: la presencia del Hombre Anatómicamente Moderno en Cantabria por esas fechas es un hecho indiscutible, con lo cual pudo ser sapiens quien ejecutó esas representaciones y además no hay ninguna prueba arqueológica que lo relacione con neandertal. En segundo lugar porque sabemos fehacientemente que la mayor parte de ese “Techo de los Policromos” fue hecho durante el Magdaleniense, hace unos 15.000 años, cuando neandertal ya había desaparecido. Cuando el público, especializado o no, piensa en Altamira le viene a la mente la maestría de los bisontes y no los signos abstracto, asociar Altamira con neandertal por la datación de un signo es una falta de rigor absoluta que sólo puede definirse como una pésima labor divulgativa. Es cierto que en esas fechas convivían ambas poblaciones humanas pertenecientes a la misma especie, pero la ciencia necesita pruebas contundentes para trabajar de forma seria.

El Castillo

Por último, está la datación de la cueva de El Castillo. Sin duda es la que más aporta y la más interesante. Es este uno de los grandes yacimientos del Paleolítico europeo con ocupaciones del P. inferior, medio y superior. El estudio aporta cuatro dataciones, un animal indeterminado de 22.000 años, un disco rojo entre 36.000 y 34.100 B.P., una mano en negativo  de 37.500 años y otro disco rojo datado en más de 40.800 B.P.

En primer lugar hay que decir que puede que esta no sea la representación rupestre más antigua de Europa ni del mundo. En Italia en la cueva Fumane hay dataciones de entre 43.000 y 41.000 y en Australia incluso más antiguas, aunque discutidas.

El análisis de estos datos en relación a los datos de las excavaciones de este yacimiento nos aporta puntos de vista interesantes que hace necesario al menos contemplar la hipótesis de que Homo neanderthalensis fuese el autor de algunas de las representaciones rupestres de la cueva de El Castillo. Este es un aspecto de vital importancia ya que igualaría las capacidades simbólicas de ambas poblaciones (neandertal y sapiens), cosa que una parte importante de los investigadores piensan que no es así.

El Castillo tiene un gran número de niveles arqueológicos, sin embargo sólo nos interesan tres de ellos correspondientes al Musteriense (Paleolítico medio), los de el Auriñaciense de transición (Paleolítico superior, algunos investigadores consideran que es Chatelperroniense) y Auriñaciense arcaico. El equipo que excava la cueva ha proporcionado las siguientes dataciones, para los niveles Musterienses más recientes entre 43.300 ± 2900 BP y 39.300 ± 1900 BP, para el Auriñaciense de transición entre 40.000 y 38500 BP y por último el Auriñaciense arcaico datado en 34.300 B.P.

Para quien no conozca la terminología hay que explicar que el Musteriense y Auriñaciense de transición son culturas paleolíticas asociadas a Homo neanderthalensis aunque en el segundo caso muy cuestionado, mientras que el Auriñaciense está asociado a HAM (sapiens). Sin embargo, la autoria del Auriñaciense arcaico también está discutida por algunos investigadores y en El Castillo los arqueólogos han publicado la documentación de tres piezas dentarias arcaicas relacionadas con neandertal, aunque no de forma definitiva. Además en niveles musterienses han documentado comportamiento simbólico moderno con la presencia de huesos grabados (estos discutibles) y un canto grabado con una línea de cuatro puntos. Todo esto tiene importancia porque al relacionarlo con las dataciones obtenidas en las representaciones de la cueva, ésta estaba ocupada por neandertales en el momento de su ejecución.

Sin embargo, existe un problema que evita dar por demostrada la hipótesis ni muchísimo menos. Las dataciones del yacimiento se obtuvieron por C14 y son relativamente recientes (2002-2009). Este método presenta problemas que se escapan a este artículo por lo que es posible que las fechas estén un poco rejuvenecidas, pero no tanto como para negar la posibilidad de relacionar representaciones rupestres y neandertal. Mientras que las dataciones presentadas en el nuevo estudio emplean el método de series de uranio por lo que la comparación de datos procedentes de ambos métodos presenta una problemática metodológica aún por resolver con desfases de 3.000-4000 años.

Hipótesis

Con el nuevo estudio se abre al menos la posibilidad de manejar tres hipótesis acerca del origen de la elaboración de representaciones rupestres asociada al comportamiento moderno:

-Que las representaciones llegasen a Europa de mano de sapiens hace unos 40.000 años. Esto presenta el problema de que en África no hay representaciones para esa época y que en los territorios que median tampoco hay grandes estaciones rupestres.

-Que inmediatamente después de la llegada de sapiens este desarrollase el arte paleolítico como forma de adoptar una ventaja competitiva sobre neandertal. Esta hipótesis tendría que responder al hecho de porqué fue así en este momento cuando las pruebas genéticas dicen que en Oriente Próximo en torno a 50.000 años hubo un significativo intercambio genético. ¿No compitieron en ese cruce de caminos?, ¿No interactuaron en Europa?.

-Que neandertal fuese el autor de las representaciones primigenias y que sapiens las adoptase a su llegada a Europa. Es la hipótesis más arriesgada y de ella todavía no existe ninguna prueba arqueológica.

Con estos datos y otros muchos de momento hay que quedarse con una conclusión que es la única verdad científica: sabemos a ciencia cierta que sapiens creó representaciones rupestres y eso le hace ser el autor primigenio. Por otro lado los nuevos datos que se van acumulado hacen que la hipótesis de un arte neandertal sea un campo a trabajar y demostrar.

Una reflexión para plantear dudas

El tema tiene aristas, de lo que se trata es de la transición Paleolítico medio-superior, de la emergencia de las capacidades simbólicas en el ser humano y de la desaparición de la anatomía neandertal sustituida por la sapiens. Voy a recordar una propuesta surgida recientemente que proponía que el factor determinante fue la mayor capacidad simbólica de sapiens sobre neandertal. Es una posibilidad razonable que yo no descarto que así sea, pero el registro arqueológico cada vez lo pone más en duda, aunque por el momento los comportamientos simbólicos están relacionados con sapiens en su mayoría, pero para periodos en que neandertal está en franca regresión o desaparecido.

Sin embargo, esa teoría me deja algunas dudas por resolver que me parecen contradictorias.

-Si sapiens tiene mayor capacidad simbólica que neandertal y la mayor expresión simbólica del Paleolítico son las representaciones en cueva, ¿por qué las expresiones de las mismas más antiguas y contundentes se dan en zonas de perduración u ocupación neandertal?

-El último refugio neandertal es la Cueva de L´Esquilleu en Cantabria con una datación de 23.000 BP. Esta cueva está a menos de 60 km de Tito Bustillo, Altamira y El Castillo por lo que neandertal convivió al menos 18.000 años con la producción de representaciones, ¿no resulta chocante que si el factor determinante es las diferentes capacidades simbólicas una de las cunas de esas representaciones sea donde más perdura neandertal?

-Lo mismo ocurre en Nerja (Málaga). El sur de la Península es uno de los últimos refugios de neandertal (25.000 BP) y recientemente se ha propuesto una datación (aunque con serias dudas) para las focas de Nerja de 43.000 BP.

-La cueva de Fumane (Italia) tiene el arte paleolítico más antiguo de Europa. Curiosamente los arqueólogos que trabajan el yacimiento, el cual cuenta con una importante ocupación neandertal, han propuesto un comportamiento simbólico de esta población a partir del uso de plumas como demarcador étnico o tribal.


-En las tres zonas donde se documentan las representaciones rupestres con mayor antigüedad existen culturas neandertales con comportamientos modernos, que indican una transición propia desde el Paleolítico medio al superior, Chatelperroniense (España y Francia) y Uluzziense (Italia). La capacidad de cambio e innovación en neandertal es indudable, aún admitiendo que las representaciones rupestres son en un primer momento obra de sapiens (hecho indudable por el momento en base a las pruebas), ¿es lógico pensar que en 20 milenios de convivencia no adoptase ese comportamiento y todas sean obra de sapiens?.


Si estás interesado en un punto de vista distinto a la hipótesis de que neandertal pueda ser autor de arte rupestre un blog interesante es http://arqueologiacognitiva.blogspot.com.es/